ViaGen en las Noticias
Fragmentos selectos, clonación animal: Una evaluación de riesgo
Washington Post
15 de January 2008
Centro de Medicina Veterinaria
Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos
Lunes, 14 de enero de 2008; 09:46 p.m.
Conclusiones sobre los riesgos relacionados con el consumo de alimentos provenientes de clones bovinos y de sus crías
Como primera parte de nuestra estrategia para atender los riesgos por el consumo de alimentos relacionados con los clones, hemos usado el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA, por sus siglas en inglés) como marco para buscar pequeñas diferencias entre los clones y sus grupos de control que puedan presentar algún riesgo para el consumo de estos alimentos. En general, estas diferencias no pueden detectarse en un ámbito macroscópico, pero pueden volverse evidentes al identificar las diferencias de los parámetros fisiológicos durante los cinco nodos del desarrollo. Con relación a los clones bovinos, nuestra evaluación de los riesgos que el consumo de alimentos representa para la salud está sustentada por la gran cantidad de evidencia proveniente de las revisiones de nuestros pares, conjuntamente con una gran cantidad de datos de Cyagra. Muchos clones bovinos no sobreviven la etapa neonatal, y, en este punto del desarrollo, se han descrito muchas anormalidades (p.ej. los relacionados con el síndrome de crías de gran tamaño (LOS), decúbito prolongado, malformaciones umbilicales). Ninguna de estas anormalidades es única para los clones, y todas se han observado en becerros producidos por medio de otras tecnologías de reproducción asistida (ARTS, por sus siglas en inglés) como en la fertilización in vitro o por el apareamiento natural.
En clones que han sobrevivido el periodo neonatal, algunos estudios han identificado diferencias entre los parámetros fisiológicos de los clones y los de un grupo de comparación, durante las primeras pocas semanas de vida. Estos descubrimientos apoyan la idea de que los clones bovinos tienen una menor estabilidad fisiológica durante su periodo juvenil temprano. Hay evidencia de que la transición fisiológica del periodo neonatal al juvenil puede tardarse más en los clones de becerros y terneras (p.ej. temperatura elevada durante los dos primeros meses de vida). Sin embargo, una vez que su estado fisiológico se ha estabilizado, existe mucha evidencia que indica que el crecimiento y desarrollo prosiguen de forma normal en los clones bovinos. Asimismo, varios estudios sugieren que la fertilidad de los clones es normal, y no hay indicación de que la fisiología o salud de los clones estén comprometidas durante el periodo post-pubertad.
En resumen, hemos buscado pequeñas diferencias entre los clones y los grupos de comparación para identificar las que representen algún riesgo por el consumo de alimentos. No hemos encontrado tales pequeñas diferencias, y con base en esta revisión de la salud y fisiología de los clones bovinos usando el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA), concluimos que no hay razón para esperar que los alimentos provenientes de los clones de bovinos representen riesgos adicionales en cuanto a la seguridad de los alimentos en comparación con los mismos productos provenientes de animales reproducidos de forma convencional.
No se espera que las crías de los clones representen riesgos adicionales para el consumo de alimentos en comparación con los otros animales reproducidos sexualmente (NAS 2002b). Aunque la cantidad de datos describiendo la salud de las crías de clones es más limitada que la cantidad de datos describiendo la salud de los propios clones, los resultados son congruentes con la suposición biológica. En los dos estudios que caracterizaron la fisiología de las vaquillas producidas por clones, el crecimiento, función reproductiva y largo de telómeros eran normales en las crías de clones, y la incidencia de problemas generales de salud no se incrementó en las crías de clones en comparación con las crías de otros animales reproducidos de forma sexual. Con base en el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA), por lo tanto, concluimos que las crías de clones reproducidas de forma sexual son indistinguibles de otros animales reproducidos sexualmente, y no representan riesgos adicionales por el consumo de alimentos.
Conclusiones respecto a los riesgos por el consumo de alimentos provenientes de clones de cerdos y de sus crías
Estos estudios y datos evaluados indican que no existen anormalidades aparentes que pudieran tener un impacto directo sobre la seguridad de los productos alimenticios provenientes de los clones de cerdos o de sus crías. Las mediciones que se han tomado a las 27 semanas de vida son adecuadas para la evaluación de los riesgos por el consumo de alimentos porque ésta es la edad aproximada a la que se sacrifican los cerdos en los Estados Unidos. Las anormalidades identificadas en Archer, et al. (2003a) (paraqueratosis) y en el conjuntos de datos de ViaGen (adhesión pulmonar) no son exclusivas para los clones de cerdos y no representan un riesgo para el consumo de alimentos, porque el tejido afectado del animal muerto no llegaría al suministro de alimentos. El estado aparentemente normal de las mediciones clínicas indica que los clones de este estudio poseen las mismas funciones fisiológicas y comportamiento que sus contrapartes convencionales, y por eso no suponen ni siquiera un pequeño riesgo que constituya algún peligro por el consumo de alimentos en comparación con los cerdos reproducidos convencionalmente.
La información de salud de las crías de cerdos indica que aunque ocasionalmente se observaron anormalidades fenotípicas en estas crías durante los periodos neonatal y perinatal (contractura del tendón flexor, atresia anal, patas abiertas), ninguna de estas anomalías es exclusiva de la clonación y todas ocurrieron en una frecuencia similar a la observada en los cerdos reproducidos convencionalmente. Las crías de los cerdos clonados son sanas, crecen a tasa normal, y no parecen ser más susceptibles a las enfermedades o infecciones que los cerdos convencionales. Es importante hacer notar que los estudios revisados indican que las diferencias fisiológicas y fenotípicas y que pueden observarse en los clones de cerdos no son heredadas a sus crías. Estos resultados brindan apoyo adicional a la hipótesis de que los errores epigenéticos en los clones se restablecen durante la gametogénesis, lo que significa que las crías son saludables y fisiológicamente normales. Por consiguiente, con base en la parte del Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA) de esta evaluación, concluimos que las crías de clones de cerdos, reproducidas por medio de la reproducción sexual normal, no tienen ningún riesgo, incluso pequeño, que represente algún riesgo adicional por el consumo de alimentos en comparación con las crías de cualquier otro cerdo reproducido sexualmente.
Conclusiones en relación con los riesgos por el consumo de alimentos provenientes de ovejas clonadas
Se pueden hacer pocas conclusiones sobre la salud de los clones de ovejas debido a la poca cantidad de información disponible para evaluar. Solamente un estudio proporciona datos fisiológicos detallados de los clones de ovejas y estos datos están limitados a unos cuantos puntos finales metabólicos y endocrinos. A pesar de la mucha publicidad de Dolly, hay muy pocos informes de clones de ovejas no transgénicos. Hasta que haya más información específica disponible en relación con la salud de clones de ovejas, las únicas inferencias que pueden hacerse se obtendrán de la extrapolación entre especies a partir de los clones de otros rumiantes, es decir, reses y cabras.
Conclusiones sobre los riesgos por el consumo de alimentos provenientes de cabras clonadas
Con base en los datos revisados, aparentemente no hay anomalías presentes en los clones de cabras que afectarían la seguridad de los productos alimenticios provenientes de estos animales, y no se identificaron pequeños riesgos en estos clones que representaran riesgos por el consumo de alimentos. Aparentemente las cabras son “fáciles de clonar” y presentan un gran número de nacimientos vivos exitosos después de confirmado el embarazo. Todos los informes de las cabras clonadas parecen indicar que son normales y saludables. Los datos disponibles sobre los parámetros fisiológicos de los clones de cabras indican que estos animales responden como sus contrapartes convencionales a los indicadores internos del crecimiento. El estado normal aparente de las mediciones clínicas indica que los clones de este estudio poseen las mismas funciones fisiológicas y comportamiento que sus contrapartes convencionales. Asimismo, a diferencia de los clones de otros tipos de ganado, los datos sobre el comportamiento reproductivo de los clones de cabras macho indican que la función reproductiva es normal. Finalmente, aunque mencionado brevemente, aparentemente las crías machos de los clones de cabras macho también llegan a la pubertad al tiempo correcto. De allí que a pesar de que el número de animales que se ha evaluado no sea tan amplio como en el caso de los clones de reses, los clones de cabras aparentemente son saludables, y no parece que sean sustancialmente diferentes de las cabras convencionales.
Informe resumido de la composición de la leche proveniente de clones
Varios estudios revisados por organismos similares describen la composición de la leche proveniente de clones de reses. Además de la composición general (porcentaje de sólidos, grasa, proteínas y lactosa), algunos informes incluyen un análisis detallado de ácidos grasos, vitaminas, minerales y aminoácidos, y en algunos casos, se hacen comparaciones con algunos valores de referencia de la composición de la leche publicados anteriormente. Estos estudios indican que la composición de la leche proveniente de los clones de vacas no es significativamente diferente de la leche de animales no clonados. Se han identificado algunas pequeñas diferencias en la composición de la leche proveniente de clones en comparación con la de no clones o con los valores de referencia, pero en cada uno de estos informes, los autores atribuyen las pequeñas diferencias a la dieta, condiciones del ambiente, número reducido de animales y número reducido de genotipos, en lugar de a la clonación en sí. Sin embargo, ninguna de estas diferencias indica la existencia de riesgos que pudieran representar algún peligro por el consumo de alimentos, ya que todos ellas se han mencionado en las publicaciones de los valores históricos de la leche. Por lo tanto, [concluimos ] que la leche proveniente de los clones bovinos no es sustancialmente diferente de la leche proveniente del ganado reproducido convencionalmente.
Conclusiones de estudios evaluando la composición de la carne y leche de los clones y sus crías
La segunda parte de nuestra Evaluación de Riesgo se basa en la hipótesis de que los productos alimenticios provenientes de animales clonados y de sus crías que se encuentren sanos no son sustancialmente diferentes de los productos correspondientes provenientes de animales convencionales y que son tan seguros para su consumo como los de sus contrapartes convencionales. El Centro de Medicina Veterinaria (CVM, por sus siglas en inglés) de la FDA ha revisado varias publicaciones revisadas por sus pares en las que se han evaluado las características generales (p.ej. cantidad de leche producida, características del animal muerto) y específicas (p.ej. componentes individuales de aminoácidos y ácidos grasos) de la carne y leche proveniente de clones, y en dos estudios, de sus crías reproducidas sexualmente. Todos estos estudios, menos uno, indican que ninguna de las características que evaluamos es significativamente diferente biológicamente entre un clon y el animal de referencia. La única excepción es un estudio preliminar sobre clones bovinos que proporciona evidencia de que el metabolismo lípido puede estar alterado en los clones, lo que genera alteraciones pequeñas en la composición de los ácidos grasos de la leche y carne. Sin embargo, sin una comparación de estos datos con los valores d referencia históricos, es poco claro si estas diferencias son representativas de todos los clones bovinos o si son específicas al limitado número de genotipos que se usaron para este estudio.
Para las crías de clones de cerdo, un análisis exhaustivo, revisado por organismos similares, sobre la carne proveniente de un gran número de animales proporciona evidencia sustancial de que no hay diferencias en la composición entre la carne proveniente de clones de cerdos y la carne proveniente de los cerdos convencionales, y que la carne proveniente de las crías de clones y la de los del grupo de control no es sustancialmente diferente.
Por lo tanto, en esta parte de la Evaluación de Riesgo, el Centro de Medicina Veterinaria (CVM) concluye que el peso de la evidencia indica que la carne y leche proveniente de clones y de sus crías no difieren sustancialmente de la carne y leche proveniente de sus contrapartes convencionales, y por lo tanto, con base en un análisis de la composición, no representan un riesgo adicional por el consumo de alimentos en comparación con la leche y carne proveniente de los animales reproducidos de forma convencional.
Conclusiones de estudios de alimentación y potencial alergénico en roedores
La segunda parte de esta evaluación de riesgo se basa en la hipótesis de que los productos comestibles provenientes de animales clonados saludables y de sus crías son tan seguros para su consumo como los productos consumibles provenientes del ganado reproducido convencionalmente. El Centro de Medicina Veterinaria (CVM) revisó estos estudios en los que una rata se usó como modelo de animal sustituto para investigar los posibles efectos biológicos del consumo de leche o carne proveniente de clones de ganado. Uno de estos estudios de alimentación se llevó a cabo en un largo periodo (14 semanas) e incluyó puntos finales toxicológicos estándar así como una batería en funcionamiento para observación (comportamiento). Ninguno de estos estudios demostró algún cambio en la fisiología o patología de la rata después de alimentarse con carne o leche proveniente de clones. Asimismo, no se ha encontrado evidencia que indique que el potencial alergénico de la leche o carne provenientes del ganado clonado sea mayor que el de la leche o carne provenientes del ganado sin clonar. No se observaron cambios en el comportamiento. Estos descubrimientos son congruentes con nuestras conclusiones para las que usamos el método de Análisis de la Composición, es decir, que la leche y carne provenientes de clones y de sus crías no son sustancialmente diferentes de la leche y carne provenientes de sus contrapartes convencionales y por lo tanto no representan algún riesgo adicional por el consumo de alimentos con respecto a los alimentos provenientes de animales convencionales.
El riesgo del potencial alergénico es uno que frecuentemente se cita para los alimentos cuyo historial de consumo no es largo. Aunque no hay razón para sospechar que la clonación generará la síntesis de nuevas proteínas en animales que parecen normales y saludables, hay dos caminos que podrían representar un mayor riesgo alergénico por los productos comestibles provenientes de animales clonados. Uno es el aumento en la cantidad relativa de un elemento proteínico individual de la leche o carne que solamente puede estar presente en cantidades muy bajas o como traza. La leche de vaca se ha relacionado con alergias verdaderas (intolerancia a la leche de vaca o CMA, por sus siglas en inglés) en aproximadamente seis por ciento de la población de los Estados Unidos (Bernstein 2003). Las caseínas, a pesar de ser las proteínas predominantes en la leche, no parecen ser las principales sustancias alergénicas relacionadas con la CMA. El otro camino posible es que el procesamiento de las proteínas mientras se generan en la glándula mamaria o en las células musculares de alguna forma altera su presentación antigénica. El centro advierte que estos son caminos puramente hipotéticos, y que no se ha demostrado que cualquiera de éstos realmente ocurra.
En teoría, la evaluación de las concentraciones relativas de las proteínas de la leche en los clones y en la leche del grupo de referencia podría proporcionar información para determinar si el primer riesgo existe. El estudio realizado por Tian et al. (2005) proporciona justo dicha comparación usando la tecnología SDS-PAGE (electroforesis en gel de poliacrilamida con dodecilsulfato de sodio). En la práctica, sin embargo, incluso este estudio resalta las dificultades para establecer el grupo de control adecuado y reducir al mínimo la variabilidad. La composición de la leche de los animales productores de leche sin clonar puede variar debido a la influencia de la raza, dieta, número de lactancias, en qué punto del ciclo de lactancia se obtiene la leche, etc. Asimismo, el nivel de exposición (dosis) requerido para obtener una respuesta alergénica no se comprende muy bien, y ha sido el tema de muchas discusiones en la literatura científica (Taylos 2002) y entre los organismos reguladores internacionales (Codex Alimentarius 2003112). Sin embargo, los pocos estudios suministrados (Japón 2002) muestran que la leche de los clones de ganado tanto de transferencia nuclear de célula somática (SCNT) como de transferencia de núcleo de blastómero (BNT) demostró tener características de digestibilidad similares tanto in vitro como en un ensayo con roedor in vivo. Adicionalmente, un bioensayo para identificar respuestas alérgicas no mostró diferencias significativas en las respuestas entre la leche proveniente de clones y animales no clonados. En combinación con las suposiciones biológicas básicas, estos datos apoyan la falta de una única respuesta alérgica a la leche proveniente de ganado clonado.
Efectos microbiológicos
Se ha sugerido que los cambios epigenéticos en los clones de animales pueden alterar de alguna manera la microflora intestinal y del rumen de rumiantes (reses, ovejas y cabras), o la microflora intestinal de las especies monogástricas (cerdos) (NAS 2002b). Tales alteraciones en la flora intestinal pueden considerarse como riesgos porque podrían, en teoría, generar incrementos en los niveles de un patógeno zoonótico existente o el crecimiento de un nuevo patógeno zoonótico. La eliminación de estos patógenos en la materia fecal podría posiblemente generar una mayor carga de microbios indeseables en el cuerpo del animal durante el sacrificio, incrementando la posibilidad de contaminación de los tejidos comestibles.
Se ha sugerido que el uso de medicamentos veterinarios altera la flora intestinal de los animales para consumo humano que están en tratamiento, lo que genera un incremento de patógenos zoonóticos en el suministro de alimentos. El Comité Asesor de Medicina Veterinaria del Centro de Medicina Veterinaria (CVM) en enero de 2002 consideró ampliamente el potencial de estos medicamentos veterinarios para inducir dicho cambio. La mayor parte de este comité asesor científico independiente encontró que el uso de medicamentos veterinarios tenía poca probabilidad de repercutir significativamente en la carga de patógenos (o en el predominio de patógenos zoonóticos), y esa carga de patógenos tiene muy poca o ninguna injerencia en la salud pública.
El Centro no tiene el conocimiento de algún estudio que haya caracterizado la flora intestinal de los clones de ganado, y la complejidad de la microflora intestinal hace que ésta sea una pregunta extremadamente difícil para abordar directamente. Aunque es posible que la reprogramación epigenética en los clones tenga repercusiones en la flora intestinal, este postulado puede cuestionarse basándonos en la salud animal. Los datos revisados en esta evaluación de riesgo indican que la gran mayoría de los clones estudiados durante su juventud, fase reproductiva y post-pubertad son tan sanos como sus contrapartes reproducidas sexualmente. Por consiguiente, parece muy poco probable que el entrono de la microflora intestinal sea anormal en estos animales, y que la contaminación del cuerpo de los clones muertos por derrame bacteriano representaría un mayor riesgo para el consumo alimenticio que el que presentan los animales convencionales para consumo humano. Adicionalmente señalamos que dichas alteraciones no serían exclusivas para los clones ya que todos los animales, sin importar su forma de reproducción, están sujetos a alteraciones en su programación epigenética.
Cambios tecnológicos
Cambios importantes en la tecnología de clonación, especialmente aquellos acompañados por los regímenes de donación de núcleo u ovocito que introducen nuevos riesgos al proceso general, incrementarían significativamente la incertidumbre relacionada con nuestros juicos en relación con el nivel de riesgo que acompañaría a los clones resultantes y a los productos alimenticios provenientes de los clones. Sin una evaluación cuidadosa de los animales provenientes de dichos métodos, no sería adecuado especular sobre la seguridad relativa del proceso desde la perspectiva de la salud del animal ni de la seguridad del alimento.
¿Cuánta información es suficiente?
La cuestión de determinar cuándo se han recolectado suficientes datos para permitir que haya mucha confianza en las decisiones de mucho riesgo relacionadas con los productos comestibles provenientes de animales clonados es difícil de determinar en lo abstracto. En la práctica, la respuesta es: “depende de qué pregunta se haga, y cómo los datos responden a esas preguntas”.
Debido a que la naturaleza de la tecnología generalmente ha impedido la generación de grandes conjuntos de datos sobre los clones con buena fuerza estadística, el Centro de Medicina Veterinaria (CVM) construyó un método sistemático para enmarcar las preguntas adecuadas (identificación de riesgos), evaluó los datos disponibles (caracterización de los riesgos), e intentó caracterizar el riesgo resultante (probabilidad de afectación si ha habido exposición). Este método de sopesar la evidencia permite que los datos se evalúen desde dos flancos: el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA) y el Análisis de Composición de la Evaluación de Riesgo, como parte de un todo global. Las conclusiones de esta evaluación de riesgo representan el juicio de los veterinarios, científicos veterinarios, toxicólogos y asesores de riesgo del Centro de Medicina Veterinaria (CVM). Las suposiciones de base para los clones y sus crías eran que los animales debían cumplir con todas las leyes y regulaciones federales, estatales y locales relevantes para los animales convencionales, y los productos alimenticios provenientes de los clones y de sus crías también debían cumplir las leyes y regulaciones federales, estatales y locales relevantes.
Los datos sobre la salud de los clones de ganado, cuando se consideran a lo largo del espectro del Nodo de Desarrollo, fueron muy congruentes entre todas las especies a pesar de las anormalidades iniciales que parecen ser específicas por especie. Por ejemplo, aunque el síndrome de crías de gran tamaño (LOS) puede ser más predominante en las reses y ovejas, la mayoría de los animales que sobreviven regularizan las anormalidades iniciales y se vuelven “saludables y normales”. Esta consistencia ha incrementado el valor de incluso los grupos de datos más pequeños (p.ej. los de cabras), y ha contribuido significativamente a los juicios emitidos respecto a la salud de estos clones y a su idoneidad como fuentes de alimento. Adicionalmente, el Centro de Medicina Veterinaria (CVM) evaluó varios informes sobre la composición de la carne y leche proveniente de clones y de sus crías. No se indicaron diferencias biológicas importantes o relacionadas con la seguridad cuando se compararon las composiciones con las bases de datos estándar o con los controles de comparación actuales. Si a caso, estos datos confirman que hay un amplio rango de variación en la composición de la leche y carne que se consume diariamente. En resumen, no se ha identificado ningún riesgo toxicológico de preocupación para los consumidores en ninguno de los informes estudiados. Aunque algunos datos adicionales provenientes de otros grupos de animales, particularmente de otras especies usadas normalmente como alimento, pudieran ser de utilidad para aumentar la confianza que la opinión general tiene en relación con la seguridad de los alimentos, el peso de la evidencia en este momento es suficiente para hacer, con suficiente certeza, las conclusiones que se incluyen en esta Evaluación de Riesgo.
Plan para la administración de riesgos de los clones y sus crías
Vigilancia de los cambios en la tecnología de clonación y del estado del conocimiento que podría afectar la seguridad de los alimentos
1. Supervisión y revisión de datos adicionales sobre la salud animal y la composición alimenticia en relación con los clones de animales conforme estén disponibles.
– La FDA establecerá un enlace con organizaciones profesionales y científicas como la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria (IETS), la Federación de Sociedades de Ciencia Animal y la Asociación Médica Estadounidense de Veterinaria para recolectar y tener acceso a nuevos datos sobre la salud y producción de animales cuando estén disponibles, y trabajará con estas organizaciones para recolectar y mantener una base de datos internacional y centralizada que incluya los datos sobre la salud y producción de clones animales y sus crías, la cual se hará disponible al público. En particular, actualmente la FDA está trabajando en un proyecto continuo en conjunto con la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria (IETS) para desarrollar una base de datos internacional abierta al público sobre la salud de clones y la composición de los alimentos que de ellos provienen. Esta base de datos debería estar disponible en 2008.
2. Supervisar y revisar los cambios en las técnicas y tecnologías de la clonación animal.
– La FDA supervisará de forma rutinaria la literatura particular y asistirá a las conferencias científicas pertinentes para mantenerse al tanto de las tecnologías de clonación animal. La FDA seguirá manteniendo canales de información informales y abiertos con los productores de clones de animales y con los investigadores para mantenerse actualizada con estas tecnologías.
3. Continuar asesorándose con los productores de clones para revisar los cambios tecnológicos.
– La FDA continuará recibiendo ayuda de los productores de clones para revisar los cambios en la tecnología. Se pide a los productores de clones que tengan dudas de si su tecnología es diferente de la revisada en la Evaluación de Riesgo que se acerquen a la FDA para hablar de su tecnología.
4. Supervisar y mantener una base de información sobre la biología de los mecanismos epigenéticos reguladores de la expresión de genes y su papel en la transferencia nuclear.
– La FDA se mantendrá permanentemente al día sobre la literatura científica relacionada con la biología de los clones animales y la epigenética, manteniéndonos actualizados en materia científica de acuerdo con nuestra misión.
Riesgos relacionados con la clonación para la salud de animales
Se ha observado, en madres sustitutas y en clones muy pequeños, un aumento en la probabilidad de que haya resultados negativos en la salud de los clones, de los tipos previamente observados en los animales producidos por medio de otras tecnologías de reproducción asistida. La clonación animal, en particular la de reses y ovejas, está relacionada con un mayor riesgo de que existan situaciones de riesgo para la salud de las madres sustitutas, en fase terminal, con fetos clonados, así como en los clones muy pequeños. Los temas de preocupación específicos sobre la salud en cuanto a las madres sustitutas incluyen el aumento de incidencia de la hidroalantoides y/o hidropesía prenatal en las madres sustitutas llevando sus embarazos de clones a término. Los temas de preocupación en cuanto a la salud de los propios clones incluyen síntomas perinatales relacionados con el síndrome de crías de gran tamaño (LOS), pero no están limitados a la insuficiencia pulmonar y/o renal, dificultad para mantener la temperatura corporal, y hernias umbilicales.
Con objeto de reducir al mínimo el impacto de estos riesgos para la salud animal, hemos trabajado con la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria para desarrollar un manual público sobre las normas del cuidado de animales, para los animales relacionados con el proceso de clonación. Este documento se hará público en el sitio web de la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria (IETS) a principios de 2008.