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Clonación: ¿Revolución o evolución de la producción animal?
By Linda Bren, FDA Consumer
1 de May 2003
Full Flush es una celebridad. Nadie le pide su autógrafo, pero sí preguntan por su progenie. Llamado así por una mano ganadora del póquer, el envejecido toro que fuera un gran campeón no puede con la demanda de todos los ganaderos que quisieran más como él. Sin embargo, los clones del toro podrían mantener su legado vivo.
Los cinco clones de Full Flush “eran tan normales y sanos como cualquier otro becerro que hubiera criado”, comentó el ganadero y veterinario Donald Coover de Galesburg, Kansas, quien diera biberón a los becerros y los criara durante sus primeros seis meses de vida. Los becerros, nacidos en 2001, pronto estarán listos para propagar rebaños de ganado de engorda de alta calidad.
Para los desentendidos, la clonación de animales puede acarrear visiones de criaturas extrañas, como robots, pero los verdaderos clones distan mucho de esta falacia de la ciencia ficción. “Esto sólo es una tecnología de reproducción asistida”, comenta el Dr. Mark Westhusin, director del Laboratorio de Ciencias Reproductivas del Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Texas A&M. “No intentamos resucitar animales ni traerlos de vuelta”.
“Los clones son copias de animales normales”, dice la Dra. Larisa Rudenko, bióloga molecular y evaluadora de riesgos en el Centro de Medicina Veterinaria (CVM, por sus siglas en inglés) de la Administración de Drogas y Alimentos. “En teoría, son muy similares a gemelos idénticos de un animal adulto”.
Aunque la tecnología para clonar semovientes se desarrolló hace más de 20 años, el método actual de clonación, transferencia nuclear de célula somática (SCNT, por sus siglas en inglés), ha estado disponible sólo desde 1996. Coover estima que sólo un par de cientos de un total de 100 millones de reses en los Estados Unidos son clones de SCNT. Y aún no se encuentra carne o leche de animales clonados por SCNT en los supermercados; la FDA le ha requerido a las empresas que clonan animales que no introduzcan a ninguno de ellos, su progenie o productos alimenticios a la cadena alimenticia para humanos o animales hasta que la agencia haya evaluado la seguridad de dichos productos. Las empresas están cooperando, comentó el Dr. Stephen Sundlof, director de medicina veterinaria del CVM de la FDA. “Y estamos siendo muy minuciosos para asegurarnos de que si esta tecnología llega al mercado, sea segura para su consumo humano”.
Es poco probable que vaya a comer algún animal clonado próximamente. A un costo de producción aproximado de $20,000 dólares cada uno, los clones se usan para la reproducción, no para alimento. Pero algunos científicos y ganaderos están considerando las crías de reses, cerdos, cabras y ovejas clonados como fuentes potenciales para alimento y prendas de vestir, si la FDA lo aprueba.
Con el mandato de proteger el suministro de alimentos de la nación y la salud de los animales, la FDA trabaja para establecer una política sobre animales clonados, basándose en la ciencia disponible de mejor nivel. “No queremos estos productos en el mercado hasta que haya habido una evaluación reflexiva, completa y deliberada”, comentó Sundlof. “Queremos asegurarnos de que el público está claramente informado de que han tenido la oportunidad de participar en el proceso”.
El proceso de clonación
Los primeros métodos de clonación en los setentas incluían una tecnología llamada división embrionaria, o separación del blastómero. Los embriones se separaban en varias células y luego se implantaban en una madre sustituta para su crecimiento y desarrollo. Pero había un número limitado de divisiones que podían hacerse, y sólo se podían producir algunos clones de un solo óvulo. Las características del clon también eran impredecibles porque los científicos realizaban la clonación de un embrión cuyas características no podían rastrearse.
La clonación cobró un nuevo significado en 1996 con el nacimiento de la oveja Dolly, el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta. Dolly fue clonado usando tecnología SCNT. Desde la clonación de Dolly, esta tecnología se ha usado para clonar reses, ratones, cabras, cerdos, conejos e incluso un gato. A diferencia del método de división embrionaria, en teoría, SCNT puede usarse para hacer un número ilimitado de copias de un solo animal.
El proceso SCNT comienza con un óvulo, u ovocito, sin fertilizar. Los científicos retiran el núcleo del ovocito, que contiene los genes del óvulo, o las “instrucciones” hereditarias. Lo que queda después de quitar el núcleo es una célula que contiene nutrientes esenciales para el desarrollo embrionario y otros mecanismos celulares esperando un nuevo conjunto de instrucciones.
En una incubadora, se cultiva una célula somática, o en algunos casos sólo el núcleo de la célula, del animal que será clonado y, posteriormente, se inyecta bajo la cubierta del ovocito sin fertilizar. (Las células somáticas son cualquier célula del cuerpo excepto del esperma u óvulos). Gracias a la estimulación con un pulso eléctrico moderado, el citoplasma del ovocito (todo el contenido de la célula excepto el núcleo) y el material genético de la célula somática donada se combinan. Si la fusión es exitosa, la célula fusionada resultante se divide tal como si fuera un óvulo fecundado y produce un embrión. El embrión se coloca en el útero de una madre sustituta y, si el desarrollo procede de forma normal, nace un animal clonado.
Pero hay una pequeña complicación en este proceso, dice Rudenko. El núcleo de la célula adulta está especializado, o diferenciado, para una función en particular. “El núcleo ha madurado hasta cierto punto en el que sus instrucciones están ‘bloqueadas’ en una configuración específica para la función que la célula debe desempeñar”, comenta Rudenko. “Por ejemplo, una célula muscular tiene una función diferente a una célula hepática y tiene un conjunto diferente de instrucciones disponibles. La parte complicada de la clonación que no comprendemos por completo es cómo reestablecer esas instrucciones”.
El desbloqueo y reestablecimiento de las instrucciones sin hacer cambios al código genético se llama reprogramación epigenética. Este proceso permite que la célula se desarrolle en un nuevo organismo en vez de continuar realizando sus funciones específicas previas. Y la reprogramación epigenética es lo que los científicos no han dominado aún, y esto explica los frecuentes intentos fallidos en la clonación.
El Dr. Steven Stice explica la epigenética como la posibilidad de muchos resultados de secuencias idénticas de ADN. Un ejemplo del efecto epigenético en el nacimiento humano normal es la diferencia de los patrones de las huellas digitales de los gemelos idénticos, dice Stice, profesor en el Departamento de Ciencia Animal y Láctea de la Universidad de Georgia y científico ejecutivo de ProLinia, Inc., empresa dedicada a la clonación de ganado con sede en Athens, Georgia. Los cambios epigenéticos no son exclusivos de la clonación pero son más evidentes en los clones, comenta Stice. “Todos los métodos, desde la fertilización in vitro hasta la inseminación artificial, pueden presentar efectos epigenéticos.
¿Por qué la clonación?
Los partidarios de la clonación de ganado, creen que beneficiará a los consumidores, productores, animales y medio ambiente.
“El consumidor busca un producto nutritivo y saludable que pueda obtener de forma constante y confiable, y que sea producido de forma humanitaria y ética”, comentó Coover, quien también es dueño y administrador de SEK Genetics, Inc., una empresa de distribución de semen de ganado. “Si un consumidor gasta $30 dólares cenando un filete en un restaurante, esperan un excelente filete, pero no siempre lo obtiene”.
Para los ganaderos cuyas vidas dependen de la venta de carne y productos lácteos de alta calidad, la clonación puede ofrecerles una gran ventaja, dice Coover. Les proporciona la habilidad de preservar y extender la genética de mejor calidad que ha sido comprobada. Pueden seleccionar y propagar los mejores animales: reses de engorda de rápido crecimiento, de carne magra pero suave y resistentes a las enfermedades; vacas lecheras y cabras que den mucha leche; y ovejas que produzcan lana de alta calidad. Por medio de la clonación, sería posible predecir las características de cada animal, en lugar de dejarlo a la casualidad que la reproducción sexual y su reacomodo de genes presenta.
Coover compara el proceso de identificación de un animal de calidad superior con el giro de una enorme rueda de ruleta. “Algunas veces ganas, algunas pierdes, y algunas le das al premio gordo”. Pero un productor no puede saber si se sacó la lotería con un animal joven. “Es como tratar de identificar al niño de segundo grado que crecerá para resolver el enigma del cáncer”, comenta Cover. “Un ganadero puede pensar que tiene un buen toro, pero ese toro tiene que engendrar becerros, mismos que tienen que madurar y procrear sus propias crías, y este proceso tiene que ocurrir durante varias generaciones para saber que no ha sido un simple golpe de suerte. Para entonces, el toro ya ha muerto y no existe más; la industria ha perdido sus genes”. Con la clonación SCNT, aún los animales muertos pueden clonarse si se conserva una muestra de tejido vivo, o dentro de un periodo breve después de la muerte.
La clonación tiene el potencial de mejorar el bienestar de los animales domesticados al eliminar el dolor y sufrimiento por enfermedades. “De vez en cuando, en la naturaleza, se encuentra a algún animal que por naturaleza sea resistente a las enfermedades”, dice Rudenko. “Se puede expandir ese genoma por medio de la clonación, y posteriormente reproducir esa resistencia a la población en general y ayudar a eliminar las principales enfermedades del ganado”.
La clonación puede reducir el número de animales no deseados, como los becerros para ternera, dice Ray Page, director ejecutivo de ciencias e ingeniero biomédico de Cyagra, empresa de clonación de ganado. Los becerros para ternera generalmente son las crías machos de las vacas lecheras. Ya que los machos no producen leche, no son tan útiles para la industria lechera y se convierten en becerros para ternera. La clonación puede asegurar la creación de más crías hembras para la producción lechera.
Un beneficio ambiental sería el resultado de clonar animales alimentados con pastura en vez de los alimentados con granos. Se sabe que los animales alimentados con granos tienen un mejor sabor y son más suaves, pero de vez en cuando, se encuentra un animal de gran calidad que ha sido alimentado con pastura. “Si podemos trasladar la economía de nuestra producción de ganado de una base en granos a una base en pastura, podremos hacer comida de forma más eficiente y habrá beneficios para nuestra sociedad”, comentó John Matheson, toxicólogo y ambientalista que funge como científico ejecutivo de revisión reglamentaria en biotecnología en el CVM. La pastura es un cultivo reconstructor del suelo. Adicionalmente, para reducir la erosión, la pastura no necesita la cantidad de fertilizantes y pesticidas que requieren los granos. Y debido a que el forraje es más barato que el grano, los ahorros en la producción se pueden trasladar al consumidor.
“La clonación puede ayudar a esparcir los mejores genes en grandes poblaciones de animales”, comentó Stice. Cuando se clonan semovientes se puede reducir la diversidad genética, pero la clonación también puede ser una herramienta para preservar los genes no tan comunes en el ganado y, potencialmente, los animales salvajes. Stice ha motivado a los zoológicos y albergues de animales salvajes para que conserven tejidos de las especies en peligro de extinción, con vistas a que la tecnología que se encuentra en teoría actualmente se pueda desarrollar para regenerar estas especies en el futuro.
Dudas sobre la clonación y el rol de la FDA
Mientras que los partidarios de la clonación ven una gran capacidad para la tecnología, los críticos de la clonación tienen preocupaciones en varios niveles. Las convicciones sociales, éticas y religiosas inclinan la balanza y hacen que la gente tenga dudas sobre la clonación. Para algunos es difícil separa la clonación animal de la humana. Pero los científicos de la clonación consideran la clonación animal como un avance de la tecnología reproductiva. El mejoramiento de las prácticas reproductivas con la esperanza de que las crías sean mejores se ha puesto en práctica desde hace miles de años. Los jefes de los clanes árabes usaban la inseminación artificial en la reproducción de caballos ya para el siglo 14, de acuerdo con los historiadores.
“Siempre ha existido el miedo a las nuevas tecnologías”, comenta Matheson, quien señala que la clonación de animales no es un precursor de la clonación de humanos. “Ya sabemos más de la reproducción del ser humano que de cualquier otra especie, por lo que no hay ninguna curva de aprendizaje que se pueda obtener al clonar vacas”.
Matheson explica que el rol de la FDA es considerar los factores de seguridad de la clonación basándose en la mejor ciencia disponible. La FDA necesita responder una pregunta importante para poder desarrollar su propuesta sobre la clonación animal, comentó. “¿Esta nueva tecnología está poniendo en peligro a los animales y nuestro suministro de alimentos, o simplemente es un pequeño paso en la evolución de la tecnología de producción de alimentos?” Para responder esta pregunta, la FDA está recolectando más datos.
La FDA comisionó a la Academia Nacional de Ciencias (NAS) para que identificara y diera prioridad a todos los temas de seguridad que pudieran presentar los animales clonados o modificados con ingeniería biogenética a los alimentos, animales y medio ambiente.
Después de consultar con los pioneros en el campo de la clonación y organizar un taller público, la NAS publicó su informe, Biotecnología Animal: Preocupaciones con base científica, en agosto de 2002. De acuerdo con el informe: “No hay evidencia actual de que los productos alimenticios provenientes de los clones de células somáticas adultas o sus descendientes representen una preocupación sobre la seguridad de los alimentos”. El informe recomienda que se recolecte información adicional sobre la composición de los alimentos para confirmar que estos productos alimenticios son, de hecho, seguros. Se deben analizar los ingredientes esenciales del alimento como los aminoácidos, vitaminas y minerales, y se debe asegurar que los productos de animales clonados no difieran de los de animales normales de forma que la salud humana pueda ser afectada.
Pero este análisis no es tan sencillo como se pudiera pensar, dice Matheson. “No sabemos cuál es la composición de la ‘leche normal’. Puede que toda la leche del mercado sepa igual, pero puede variar mucho en cada animal en particular, dependiendo de su edad, lo que come y el tiempo de lactancia. Cualitativamente, la mayoría de los mismos ingredientes siempre están presentes, pero cuantitativamente, su concentración real varía de animal en animal”. Esto también podría ser cierto para la carne porque cada animal es diferente tal como cada ser humano es distinto. “Auque pensamos en una chuleta de cerdo como en una chuleta de cerdo y en un bistec como en un bistec, todos son algo diferentes el uno del otro en cuanto a su composición química”, añadió Matheson.
El informe de la NAS citó preocupaciones ambientales concernientes con la modificación biogenética de los peces y otros animales que pudieran escaparse al medio ambiente, reproducirse o competir eficazmente por comida y parejas sexuales con los animales salvajes. Sin embargo, esta preocupación no es extensiva para los animales domésticos clonados, ya que los bovinos y otros ganados, generalmente, no se encuentran en estado salvaje y no tienen contrapartes silvestres en los Estados Unidos con quien cruzarse.
De acuerdo con el informe, quizá algún día la clonación reduzca el número necesario de animales para la producción de alimento y fibra, pero esto podría tener efectos desfavorables para el bienestar de los animales. La tendencia es que los becerros y ovejas producidos por medio de la clonación pesen más al nacer y tengan periodos de gestación más largos, ocasionando nacimientos complicados. El hecho de que un mismo animal sufra procedimientos invasivos para la recolección de ovocitos para el SCNT probablemente ocasione dolor y angustia. Adicionalmente, la tasa de supervivencia de los fetos es baja, y muchos sobrevivientes tienen problemas de salud como enfermedades cardiacas y pulmonares.
Existe especulación alrededor de la muerte de la oveja Dolly. Se le diagnosticó artritis en sus patas traseras cuando tenía aproximadamente 4 años de edad. En febrero de 2003, se le practicó la eutanasia a la edad de 8 debido a una enfermedad degenerativa de pulmón muy probablemente ocasionada por un virus. Los críticos culpan a la clonación por su enfermedad de pulmón y la artritis. Pero otros atribuyen sus enfermedades a su sobrepeso y al hecho de haber sido infectada por un virus en el establo en el que se guardaba.
Una tasa baja de éxito es inherente a cualquier nueva tecnología, comenta Page. “Pero la gente que se dedica a esto está mejorando sus capacidades técnicas. Estamos mejorando la forma en que manejamos las células y embriones. Las tasas de eficiencia continúan mejorando año tras año, y más embriones sobreviven al embarazo y más becerros están sanos”.
La Sociedad Humanitaria de los Estados Unidos (HSUS, por sus siglas en inglés) le ha solicitado a la FDA que prohíba la venta de productos provenientes de animales domésticos clonados y de su progenie debido a “serias preocupaciones respecto a la salud y bienestar de estos animales”.
“Condenamos la clonación como otro intento más para dejar de considerar a los animales como animales, y como otro desarrollo que favorecerá más a las grandes corporaciones que a las pequeñas”, dice el Dr. Michael Appleby, vicepresidente de animales domésticos y agricultura sustentable de HSUS. La HSUS celebra el que la FDA haya encomendado el informe de la NAS y que haya requerido que el alimento proveniente de animales clonados no entre en el mercado. “Estas medidas son representativas de un proceso apropiado y preventivo”, dice Appleby, “y confiamos en que la FDA ampliará esto al poner más peso en la seguridad de los animales en los temas subrayados en el informe”.
El trabajo de la NAS era identificar los riesgos potenciales de la clonación; ahora la FDA está estudiando esos riesgos para determinar cómo manejarlos. La FDA está desarrollando dos evaluaciones de riesgo: una describiendo los riesgos potenciales, de haberlos, derivados del consumo de productos alimenticios provenientes de animales clonados y sus crías, y la otra describiendo los riesgos de salud para los animales clonados y su progenie. La FDA usará estas evaluaciones para desarrollar una propuesta de regulación con base científica, en forma de política o lineamiento para la industria, con objeto de controlar todos los riesgos de salud del los alimentos y animales. El público tendrá la oportunidad de hacer sus comentarios sobre estos lineamientos, cuya publicación está planeada para finales de 2003.
Debido a su compromiso para un proceso transparente, el CVM reunió a los productores de alimento y a los consumidores para compartir sus perspectivas sobre los animales clonados y modificados por bioingeniería en un taller público de tres días. Organizado en Dallas en septiembre de 2002, el taller fue copatrocinado por la Iniciativa Pew en Alimentos y Biotecnología , una fuente independiente de información sobre biotecnología agrícola.
El CVM continuará informando al público conforme avanza hacia la toma de decisión sobre el tipo de estructura de la regulación que se necesitará para los animales clonados. “El público estará bien informado y no ocurrirá nada de lo que no estén enterados”, comenta Sundlof.
Clonación frente a los transgénicos
Algunas veces se cree que los animales clonados y los transgénicos son iguales, pero en realidad son distintos, dice la Dra. Larisa Rudenko, una bióloga molecular del Centro de Medicina Veterinaria (CVM) de la Administración de Drogas y Alimentos.
Los animales y plantas transgénicos se producen añadiendo o quitando genes, o alterando la expresión de sus genes existentes. Este proceso puede incluir información genética extraída de diferentes especies o creada en máquinas para la síntesis de ADN. Cuando un gen para la insulina, por ejemplo, se inserta en una cabra, el animal puede producir insulina en su leche, la cual posteriormente puede sintetizarse a una forma inyectable para el tratamiento de la diabetes en humanos. Por otra parte, si se transfieren los genes de la hormona de crecimiento de un una especie particular de pez al genoma de los salmones, se puede lograr que éstos últimos crezcan rápidamente. Vea “Un nuevo tipo de historia de peces: La llegada de los Animales Biotecnológicos”, enero-febrero de 2001 FDA Consumer.
Los animales clonados se producen utilizando tecnologías de bioingeniería, pero se pretende que sean copias biológicas de animales existentes.
El CVM está desarrollando los lineamientos para la clonación de los animales de producción alimenticia. Los lineamientos que se implementen en el futuro para el desarrollo de animales transgénicos alimenticios estarán basados en los lineamientos para la clonación y otros estudios posteriores.
Para mayor información
- La página del Centro de Medicina Veterinaria de la FDA para la biotecnología en animales y alimentos
- El informe de 2002 de la Academia Nacional de Ciencias, Biotecnología animal: Preocupaciones con bases científicas
- Presentaciones de septiembre de 2002 de la FDA y de la Iniciativa Pew en Alimentos y Biotecnología en el taller, “Clonación animal y la producción de productos alimenticios: Perspectivas desde la cadena alimenticia”