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ViaGen en las Noticias

Carne de res y leche de clones iguales a los tradicionales

By Elizabeth Weise, USA TODAY
11 de April 2005

No existe diferencia entre la carne y leche del ganado clonado y las provenientes del ganado reproducido de la forma tradicional, de acuerdo con un estudio publicado el día de hoy.

El reporte de los científicos de la Universidad de Connecticut y del Instituto para el Desarrollo de la Reproducción de Ganado de la Prefectura de Kagoshima en Japón es el primer documento de investigación sobre la seguridad de los alimentos provenientes de animales clonados.

Las conclusiones traen tanto esperanza como preocupaciones entre los reproductores, empresas y los grupos reguladores. Se espera que la Administración de Drogas y Alimentos próximamente emita un fallo sobre si se permitirá la venta de carne y leche proveniente de animales clonados para el consumo humano.

Los científicos examinaron la composición de la carne de dos reses de engorda clonadas y la leche de cuatro vacas lecheras clonadas. Consideraron 100 componentes fisiológicos, celulares y de tejido, y no encontraron diferencias significativas.
“Me hubiera sorprendido mucho de haber existido alguna diferencia. No hubo buena evidencia científica de que pudiera haber alguna diferencia, y, de hecho, no la hay”, comentó George Seidel, embriólogo reproductor de la Universidad Estatal de Colorado, quien está familiarizado con el estudio.

Sólo se sacrificaron dos reses de engorda para la prueba porque dichos animales son pocos, y a $20,000 dólares para crearlos, cuestan demasiado para destruirlos, dice X. Jerry Yang, director del Centro para Biología Regenerativa de la Universidad de Connecticut.

La FDA “ha estado esperando esos datos porque no hay muchos clones disponibles y nadie deseaba sacrificar animales valiosos para realizar los estudios”, comentó.

El estudio se publicó en la edición de esta semana de las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.
Actualmente, no existe ninguna ley que regule la venta de carne o leche de aproximadamente 1,000 a 2,000 semovientes clonados en los Estados Unidos. Desde 2003 la FDA le ha pedido a los productores que voluntariamente retengan su carne y leche proveniente de estos animales, y de su progenie, fura del suministro de alimentos.

El ganado se clona porque las razas seleccionadas producen carne y leche de mayor calidad. Debido al gasto para producir clones, el propósito de los animales es la reproducción, en lugar de la producción de carne o leche.

Inclusive si la FDA aprueba el consumo de clones, “cuando se abran las puertas de par en par, los productos llenarán el mercado poco a poco”, comentó Scott Davis, presidente de Star Licensing, propietaria de la mayoría de las patentes para la clonación de la oveja Dolly en 1996. Dolly fue el primer clon de un mamífero.

“Sin embargo, existe una gran demanda contenida por parte de la gente que puede hacer uso de ellos para mejorar la reproducción”, afirmó Davis.

El fallo de la FDA será un primer paso muy importante porque la siguiente pregunta, y el negocio rentable real, es si se permitirá la venta de carne y leche de animales genéticamente modificados para producir alimentos más saludables o resistentes a enfermedades.

Por ejemplo, esta semana, algunos científicos anunciaron la creación de vacas lecheras modificadas con ingeniería genética para resistir la mastitis, una infección de las ubres de las vacas que, cada año, le cuesta más de $2 mil millones de dólares a la industria de productos lácteos de los Estados Unidos por pérdida de productividad. Una vez que se haya creado un animal de este tipo, la clonación podría rápidamente formar un rebaño completo.

Entre los que esperan el fallo de la FDA se cuenta Bob Schauf de Barron Wisconsin, quien clonara su premiada vaca, Stookey-Elmpark Blackrose, hace cuatro años cuando pensó que podría comercializar sus descendientes. Pero él y los dos clones de Stookey, quienes costaran aproximadamente $25,000 dólares cada uno, han estado en el limbo.

“Era una vaca muy especial, su linaje, sus características físicas, su pedigrí. Y era una lechera formidable”, explicó él. “Dios todavía tiene el control. (Los clones son) un poco diferentes, un poco más grandes y pequeños, sus marcas no son iguales. Pero su constitución ósea es la misma”.