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Los plátanos no tienen vida sexual

By Trent Loos, High Plains Journal
15:15

Sin una vida sexual, los plátanos son el cuarto alimento de primera necesidad en el mundo. Civilizaciones enteras dependen de los plátanos para subsistir. El sustento de 500 millones de personas depende de los plátanos, sin embargo, los plátanos tienen un secreto inminente.

Son el resultado de la propagación vegetativa en lugar de la polinización. Todas las variedades de menor importancia de plátanos, en esencia, son clones estériles con genes uniformes. Las variedades de plátanos que existen han llegado a ser lo que son no por medio del proceso normal del mezclado genético durante la reproducción sexual, sino por las mutaciones de un clon que se propagan vegetativamente por medio de injertos o esquejes que se obtienen de la base de la planta.

De hecho, no existe nada muy natural sobre los plátanos, que seguirían siendo una planta poco conocida limitada a una cierta región en la India o Malasia de no haber sido por el agricultor de la edad de piedra a quien le gustó la fruta de su planta mutante y estéril y propagó el primer esqueje de uno de los brotes nuevos de la planta.

La razón por la que los plátanos se han salido con la suya sin la reproducción sexual por tantos milenios se debe ciento por ciento a la ciencia, tecnología y mano del hombre. Por el contrario, los plataneros silvestres sí hacen uso de la polinización de sus flores, el equivalente botánico del sexo, y sus frutos están repletos de granos de pimienta, semillas duras que los hacen incomibles.

Me maravilla la cantidad de personas que pueden iniciar una denuncia acalorada sobre la biotecnología e incluso sobre la clonación en la agricultura moderna mientras comen un plátano. Yo digo que es ignorancia total.

Parece que en las dos últimas semanas muchas de las personas que he conocido en mis viajes han mencionado su preocupación respecto de nuestra habilidad para alimentar una población que crece constantemente. Si tan solo nos tomáramos el tiempo para aprender que tales tecnologías no representan un riesgo para los humanos ni para el planeta, estas preocupaciones sobre la alimentación del mundo desaparecerían.

Visite a uno de los mayores hipócritas de la industria alimenticia moderna: La cadena de heladerías Ben & Jerry’s. Recientemente ha lanzado un sitio web en donde presenta una visión sucia del ganado lechero clonado.

Antes que nada, a pesar de que la FDA recientemente aprobó a los animales clonados productores de productos cárnicos y lácteos y de huevos, el número de animales clonados en producción será casi inexistente. No obstante, la cadena Ben & Jerry’s, que siembra el miedo y rechaza la ciencia, está usando esta oportunidad como una artimaña de mercadotecnia para alimentar las dudas sobre la seguridad de las vacas lecheras clonadas.  De hecho, en su sitio web recientemente se leyó:

Ben & Jerry’s, que desde hace tiempo se ha mantenido firme en contra del uso de hormonas con objeto de aumentar la producción de leche de las vacas, no considera que el uso de animales clonados para producir leche y carne sea una buena idea. Ellos rechazan la ciencia por el efecto del “asco”, como en la frase: “¡Guácala!, quiero que mi carne venga de una granja y no de un laboratorio”. Los animales modificados genéticamente son obviamente un tema aparte, pero los clones, copias genéticas de algún animal existente, no producirían leche que sea en lo mínimo diferente de la que se obtiene de una feliz vaquilla orgánica.

Primeramente, una vaca que no usa hormonas para producir leche es una vaca que no está viva. De manera natural, las hormonas son parte del proceso de la producción de leche de todos los mamíferos, incluyendo a los humanos. En segundo lugar, los animales clonados no representan ningún riesgo para los humanos y tienen el potencial de ofrecer oportunidades excelentes.

¿Qué sucedería el día en que se descubriera que cierta vaca es resistente a los patógenos en el alimento y la clonación de esa vaca mejoraría la seguridad general de todos los productos lácteos? ¿La clonación seguiría siendo una mala idea?

Más importante aún es que en el sitio web de Ben & Jerry’s se ve que uno de los sabores publicitados es el Banana Split. Ya que hemos determinado que todos los plátanos se han clonado desde la edad de piedra, ¿por qué no están igualmente preocupados por lo que respecta al plátano de su helado?

¿Podría ser que es porque no les ofrece un nicho de controversia para atacar, en la mente de los temerosos consumidores a quienes se les hace creer que deben comprar los sobrevaluados productos de Ben & Jerry’s simplemente para mantener a sus hijos seguros?

Si las organizaciones no gubernamentales ávidas de utilidades y sembradoras de miedo dejaran de bloquear la ciencia y tecnología, no habría duda de que seríamos capaces de continuar alimentando una población mundial en constante crecimiento. Pero cuando las compañías del sector de alimentos no sólo rechazan la tecnología sino que luego la convierten en una artimaña mercadológica e intentan crear un nicho, sólo están bloqueando la producción sustentable de alimentos.

Finalmente, Ben & Jerry’s tiene todo el derecho a no usar leche proveniente de vacas a las que se les haya administrado BST (somatotropina) adicional o incluso de animales clonados. Asimismo, yo también tengo derecho, como consumidor norteamericano, a decir “No, gracias” a sus productos, puesto que prefiero comprar mis helados de un proveedor que verdaderamente aplique “políticas ecológicas” en vez de simplemente usarlas para seducir a gente confiada con buenas intenciones de salvar al planeta.  ¡Quiero un helado doble, por favor!