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Archive for the ‘Noticias’ Category

La opinión de la EFSA confirma que la carne y leche derivadas de la clonación son seguras

16:19

WASHINGTON, D.C. (24 de julio de 2008): La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) dio a conocer el día de hoy su opinión científica final en la que indica que los alimentos provenientes del ganado vacuno y porcino son seguros y que la clonación animal no presenta consecuencias para el medio ambiente. Las conclusiones principales del Comité Científico de la EFSA son:

No hay indicios de que existan diferencias en cuanto a la seguridad alimentaria de la carne y leche provenientes de clones y de sus crías en comparación con las provenientes de los animales reproducidos de forma convencional.

La transferencia nuclear de célula somática, o SCNT, por sus siglas en inglés, la técnica más comúnmente empleada para la clonación animal, da como resultado la producción de clones sanos de ganado vacuno y porcino, así como crías sanas, que son equivalentes a sus contrapartes convencionales con base en parámetros tales como sus características fisiológicas, porte y condición clínica.

A partir de los datos recopilados, no se prevé ningún impacto al medio ambiente.

Jim Greenwood, Presidente y Director Ejecutivo de la Organización Industrial de Biotecnología (BIO) emitió la siguiente declaración como respuesta a la opinión científica publicada hoy por la EFSA.

“BIO apoya las conclusiones principales en cuanto a seguridad presentadas en la opinión científica de la EFSA, en la que se concluye que la leche y carne provenientes de clones del ganado y de sus crías son seguras y no son diferentes de los alimentos provenientes del ganado reproducido de forma convencional. Las conclusiones de la EFSA son congruentes con la evaluación de riesgo de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de los Estados Unidos presentada en 2008 sobre la clonación animal, y con el parecer científico internacional de que la clonación es segura.

”Los consumidores se benefician de la tecnología de la clonación debido a que las crías de los clones producirán mejores productos lácteos y cárnicos. Esta decisión ratifica el consenso científico internacional de que los alimentos del ganado clonado y de sus crías son completamente seguros para su consumo.

”La clonación es una tecnología reproductiva que ayuda a los ganaderos a producir animales más sanos. Los clones animales son una copia genética idéntica de un animal existente, un ‘gemelo’ nacido posteriormente. Las crías de los animales clonados son reproducidas de manera convencional, y su linaje les proporciona rasgos genéticos mejorados.

”El objetivo principal de los ganaderos y agricultores es la producción de animales sanos, y esta tecnología, como muchas otras, hace que este objetivo vaya avanzando. Como tanto la EFSA y la FDA indicaron, no existen riesgos de salud animal exclusivos relacionados con la clonación de ganado, en comparación con otras tecnologías de reproducción asistida. De hecho, la clonación ofrece la posibilidad de mejorar significativamente la salud y bienestar del rebaño porque los animales clonados se usarán para reproducir crías más saludables.

”Ahora es el momento para invertir en esta solución y en otras con bases científicas para lograr un suministro de alimentos mejorado, sustentable y confiable. La clonación es sólo un ejemplo de cómo la biotecnología agropecuaria puede proporcionar tales soluciones a los consumidores, ganaderos, procesadores de alimentos y tiendas alrededor del mundo”.

En febrero de 2007, la Comisión Europea le pidió a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que preparara una opinión científica sobre la seguridad alimentaria, la salud animal, el bienestar animal y las implicaciones medioambientales de los clones animales, producidos por medio de la técnica de la SCNT, de sus crías y de los productos provenientes de dichos animales. La opinión final también consideró la opinión pública a raíz de una opinión preliminar publicada a principios de este año. La opinión final está publicada en Internet en la dirección: www.efsa.europa.eu.

Para obtener más información sobre la clonación, visite el sitio: www.clonesafety.org.

Acerca de BIO

BIO representa a más de 1,200 empresas dedicadas a la biotecnología, instituciones académicas, centros estatales de biotecnología y organizaciones relacionadas por todos los Estados Unidos y en más de otras 30 naciones. Las empresas asociadas a BIO se desempeñan en las áreas de investigación y desarrollo de innovadores productos biotecnológicos, agropecuarios, industriales, ambientales y los relacionados con el cuidado de la salud. BIO también es responsable de la Convención Internacional BIO, el congreso más grande en el mundo de la industria de la biotecnología, así como de las reuniones de inversionistas y colaboradores líderes en la industria en todo el mundo.

Nos hemos salido del camino en lo que respecta a la alimentación

16:19

Personalmente, culpo a la Revolución Industrial. Si el ama de casa promedio nunca se hubiera separado de sus raíces agrícolas, no tendríamos ni la mitad de los problemas que tenemos actualmente. Cultivaríamos nuestras propias verduras, prepararíamos guisados bajos en grasa y con entrañas de cerdo, y viviríamos saludablemente y sin estar histéricas ni bajo el control subliminal de la “nave nodriza” Tesco [N. del T.: el mayor supermercado de Inglaterra]. Probablemente también estemos un poco aburridas, pero ese es un tema para otra columna.

¿Es posible que exista algo más deprimente que la opresiva superstición de los actuales consumidores de alimentos, predominantemente del sexo femenino, cuando se enfrentan a lo que perciben como “mala comida”? Lo dudo. La lógica no tiene oportunidad. A pesar de estar llenas de cuentas, de un mundo con una severa escasez de alimento y de la irrebatible evidencia de que la dieta procesada que prefieren con alto contenido de sal, grasa y azúcar está matando amablemente a sus seres queridos, los consumidores están en contra de las soluciones tecnológicas.

Puesto que (sorpresa) la primer encuesta creíble sobre la actitud hacia los alimentos provenientes de animales clonados ha revelado grandes temores. El público, léase las mujeres, está preocupado sobre la seguridad, ética y bienestar de los animales. La Agencia de Normatividad Alimentaria descubrió que el público consideraba que los productos provenientes de animales clonados “interfieren con la madre naturaleza”, “son un gigante imparable” y “son un efecto dominó”; y que preferían de plano morir de clichés rancios a beber leche fresca de vacas clonadas. Temen que dichos productos sean inseguros para el consumo humano y deseaban que se realizaran pruebas a largo plazo de entre cinco y diez años, presumiblemente hasta que la luna estuviera en Aries y que Géminis estuviera en ascendente, y en congruencia con las revisiones de los medicamentos nuevos.

Es un viejo mundo divertido. A la vez que estallan revueltas en Haití y Egipto y los líderes en la cumbre alimentaria de la ONU declaran que se necesita reactivar la agricultura para alimentar al planeta, el gran consumidor británico lleva a la anti-ciencia a nuevos niveles al objetar contra una mayor producción de alimentos.

Ya hemos estado aquí. Este mismo argumento emocional puso un alto al uso extendido de los cereales genéticamente modificados en el Reino Unido. La marca de productos modificados genéticamente (GM) adquirió una mala reputación y ahora se imprime en letras pequeñas en los alimentos económicos. Sin embargo, si existe evidencia de que los alimentos modificados genéticamente ocasionan algún daño al medio ambiente o a los humanos, aún estoy por verlo. (Como todavía estoy esperando ver las millones de muertes que se predijeron por la Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) en su forma humana por el consumo de hamburguesas infectadas).

Las ironías son muchas: la misma gente que felizmente paga miles de libras esterlinas por tener un bebé por inseminación in vitro, o que busca terapias genéticas para curar el asma de sus hijos, condena la modificación genética como algo “peligroso”. El fastidioso público, deforme por la obesidad y condenados a una muerte temprana por comer rosquillas, se preocupa por la “comida Frankenstein”.

Lo que esta irracionalidad ilustra vívidamente es lo ignorante que la gente se ha vuelto desde que se separara de los elementos básicos de la agricultura. La tierra nos proporcionaba una sabiduría que hemos perdido. La modificación genética simplemente es una forma de reproducción selectiva; ha sido clave para la industria pecuaria desde que el primer cazador recolector decidió dejar de moverse y buscar un toro para su vaca. El proceso en cámara lenta de modificar a los animales por medio de la reproducción se ha usado durante miles de años y no hay una sola línea de vacas, ovejas, cerdos, caballos, perros, gatos o hámsteres que no sea el resultado de muchas generaciones manipuladas por los humanos. Las plantas atravesaron un proceso similar. Y al hacer esto, la productividad se ha mejorado infinitamente.

Es completamente insensato pensar que los animales y las plantas de hoy en día tienen cualquier parecido con lo que solía existir en estado salvaje. Alguna vez todos los perros se veían iguales; simplemente los modificamos reproduciendo los que presentaban anormalidades. Y los astutos jardineros han hecho lo propio: creando, por ejemplo, a partir de mutaciones de la misma especie de planta, el brócoli, la col y la coliflor.

La selección del genoma no implica nada más radical que una reproducción astuta: descubrir qué tipo de genes funcionan mejor y usarlos para mejorar las líneas existentes o para eliminar enfermedades. La clonación es un proceso más acelerado de ese proceso: saltando el periodo de tiempo que le toma a la reproducción normal; acelerando la selección de los más productivos. Los científicos, a quienes se les ha encomendado resolver la crisis alimentaria mundial, algo que no le podemos dejar a los políticos, saben que es seguro. Asimismo, la Administración de Drogas y Alimentos ha dictaminado que los productos provenientes de clones y de sus crías son “tan seguros como los alimentos que consumimos diariamente”. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, siendo un poco más cuidadosa (porque trabaja al paso de tortuga europeo), ha comentado lo mismo.

No se puede permitir que lo que sucedió con los cereales modificados genéticamente vuelva a ocurrir con la carne y leche simplemente porque el consumidor británico está abrumado con el factor del “asco”. Hay mucho más en juego que las sensibilidades de los aprensivos. Es tan sencillo como esto: el bienestar, productividad, salud y sustentabilidad de los animales de granja tienen que mejorar si el mundo seguirá consumiendo carne. Se están sacando todos los peces del mar, las tierras agrícolas se están destinando a los biocombustibles; algo tiene que producir la proteína que mantenga vivo al mundo. Las primeras vacas lecheras Holstein clonadas, que se dice que son capaces de producir 30 por ciento más leche, nacieron ya en Inglaterra. En lugar de ponernos de nervios, deberíamos alegrarnos.

(English) We have lost our way with food

11:05

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La primera yegua clonada del mundo tiene un potrillo

16:35

29 de abril de 2008

La primera yegua clonada del mundo, Prometea, ha dado a luz a un potrillo.

Pegaso, el potrillo, es la primera cría de un clon equino, lo que una vez más confirma que los animales clonados pueden crecer y reproducirse normalmente, logrando crías sanas.
Prometea con su potrillo Pegaso: El desarrollo puede ayudar a la reproducción de caballos de carreras campeones.

El nombre Prometea, una yegua Haflinger, es una referencia a Prometeo, quien fue castigado por robar fuego del Olimpo para beneficio de la raza humana.

Fue ingresada en los libros de historia en 2003 cuando se develó como el primer caballo clonado, el que ofrecía una forma de preservar la herencia genética de muchos caballos excepcionales cuyos genes se han perdido porque los caballos campeones están castrados.

“Durante estos cinco años Prometea ha gozado de muy buena salud y frecuentemente ha figurado en el centro de la atención mediática”, comentó su creador, Prof. Cesare Galli, miembro del Laboratorio de Tecnologías Reproductivas en Cremona.

“La prueba máxima de que es normal ha llegado con el nacimiento de Pegaso el 17 de marzo de 2008, luego de haber sido inseminada una sola vez con el semen del semental Haflinger Abendfurst”.

Pegaso tiene un significado especial para el mundo de las carreras porque los caballos deportivos son castrados a temprana edad. “Cuando llegan a la adultez y demuestran ser caballos campeones, son incapaces de reproducirse y por consiguiente es imposible obtener una siguiente generación: la cría del campeón”, comenta el Prof. Galli.

“Esta es una cruda realidad que va en contra del principio motor de la crianza y selección animal que se basa en la reproducción de los mejores individuos para buscar la mejora genética de la raza.

”Por tanto, hoy en día, la clonación de caballos es simplemente una técnica de reproducción asistida que nos permite obtener copias/clones de los caballos campeones castrados y finalmente, a partir de estos clones, la descendencia del campeón que de lo contrario nunca nacería”.

El Prof. Galli demostró que la tecnología podría revolucionar la reproducción de caballos purasangre cuando, en 2005, dio a conocer a un potrillo clonado de Pieraz, un campeón de resistencia Árabe.

Asimismo ha clonado ganado vacuno y porcino y trabajó con células embrionarias humanas, lo que lo llevó a que la Iglesia Católica lo excomulgara, a pesar de que él mismo no destruyera embriones sino que usara las células madre embrionarias que fueron derivadas en otros países.

El Prof. Galli tuvo problemas con las autoridades cuando dio a conocer a Galileo, el primer toro clonado de Italia, el cual fue confiscado por el Ministerio de Salud de ese país.

La revolución de los clones

16:03

Con 17 años –equivalente a unos 70 en años humanos–, Zalamero es un toro mexicano de raza de lidia que ha dado vida a más de 25 crías. Todo un semental. Y no sólo eso, es uno de los pocos toros mexicanos que han sido indultados por el Juez de la Plaza de Toros México por su enorme bravura en el ruedo, la que no sólo le ha dado reconocimiento entre las 15 vacas con las que vive, sino también entre los fanáticos de los toros y los investigadores biotecnológicos. Verdaderos genes de museo. En noviembre pasado se convirtió en el primer animal donador para ser clonado en América Latina por parte de la filial mexicana de Viagen, compañía estadounidense que en 1996 dio vida a la oveja Dolly. Las células extraídas de una muestra de tejido de su piel se encuentran actualmente en un laboratorio de la empresa en Austin para producir el embrión clonado que en marzo será importado a México e implementado en una hembra receptora, que dará a luz nuevos Zalameros, que se espera sean tan bravos y viriles como el padre.

Así como ocurre con la clonación de Zalamero, los investigadores latinoamericanos están viendo en la copia una técnica que le permitiría a la industria agroganadera mejorar y preservar especies animales e incluso multiplicarlas, sobre todo cuando se trata de animales con valor agregado o en extinción. Ya hay casos de especies superiores clonadas en Brasil, Argentina y México –bovinos, equinos y porcinos–, mientras que en Chile ya hay algunos avances en el desarrollo de esta técnica.

Estos proyectos empezaron a tomar más fuerza con la reciente publicación de la Agencia de Alimentos y Fármacos (FDA) de EE.UU. que determinó que la carne y leche provenientes de los animales clonados no son diferentes a las que provienen de cualquier otro ganado y ni siquiera necesitan ser etiquetadas de manera diferente, pudiendo ser consumidas por los humanos. “Esto será determinante en las nuevas formas de hacer más efectiva y eficiente la producción de carne y leche”, explica el mexicano José Córdoba, director de Viagen México. Sin embargo, dicha declaración no ha estado exenta de críticas de organizaciones como Greenpeace, que consideran que esta medida supone un “empobrecimiento de la biodiversidad”. De hecho, según los especialistas uno de los obstáculos en su desarrollo en América Latina es la opinión pública que tiende a rechazar estas técnicas. “La falta de información genera una posición inadecuada”, dice el doctor Marcos Rico, director del Departamento de Biotecnología e Ingeniería de Alimentos del Tec de Monterrey.

Pese a esto, el mapa latinoamericano de clonación de animales de a poco comienza a multiplicarse. En Brasil son pioneros en este tema, siendo originarios del primer clon bovino de América Latina, que nació en marzo de 2001 y que se llamó “Vitória da Embrapa”, en honor al Centro de Recursos Genéticos y Biotecnología (Cenargen) de la Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária de Brasil (Embrapa), el laboratorio a cargo de la clonación. Vitória ya no es la única. “Lenda da Embrapa” nació en septiembre de 2003 y fue el primer clon de Brasil originario de células de un animal que ya estaba muerto.

Vitória y Lenda ya tienen hijas, lo que para Embrapa es una muestra de que los clones bovinos tienen las mismas capacidades reproductivas que los otros animales. En 2005, además, nacieron Pora y Potira, dos bovinas de raza Junqueir, que en Brasil está en etapa en extinción, y Branca y Neve, las primeras potras clonadas nacidas en Brasil. “La clonación ayuda a recuperar las células de los animales que mueren y permite atender la demanda comercial de rebaños”, explica Rodolfo Rumpf, investigador de Cenargen de Embrapa.

La estadounidense Viagen, que llegó a México a fines de 2007, también está mirando el potencial de Brasil para sus proyectos, al igual que Argentina y Chile. El segundo semestre de este año iniciará la construcción del laboratorio de clonación que instalará en Querétaro, a unas tres horas de Ciudad de México, para tener el proceso de producción completo en ese país. Actualmente, firman los contratos de clonación de equinos, bovinos y porcinos en México, toman las muestras de tejido y luego las exportan al laboratorio de clonación que la empresa tiene en Austin, EE.UU. -cuando se trata de bovinos- y al de Lethbridge en Canadá cuando son equinos, como el embrión del caballo de salto Elton, que, al igual que Zalamero, estará listo en marzo.

Una vez superada esta fase, los embriones se importan a México y se implantan en hembras receptoras del rancho de Viagen para que las criaturas nazcan después de una gestación normal. “El siguiente paso es replicar el modelo mexicano en Brasil y Argentina para bovinos y en el caso de los porcinos lo haremos en Brasil y Chile”, explica Córdoba. “En el resto de los países [de América Latina] tendremos representantes de ventas para trabajar el modelo de exportación/importación usando el laboratorio más conveniente”. La inversión en México será de US$ 5 millones y en Viagen esperan realizar una inversión un poco mayor en Brasil, que tiene 200 millones de bovinos, y en Argentina que tiene más de 2 millones de cerdas reproductivas. En Chile, dice Córdoba, la inversión será algo menor por el tamaño de la industria.

En Argentina Viagen no estará sola. Ya hay otras empresas que están desarrollando estos servicios en ese país. Una de éstas es Goyaike, una empresa agrotecnológica que realiza servicios de clonación, transferencia de embriones y fecundación in vitro, entre otros, y que además tiene presencia en Chile, Brasil y Estados Unidos a través de su marca Cyagra, siendo su foco principal en Argentina la producción de terneros clonados. También en ese país, el instituto Halitus Biotecnología desarrolla diversas técnicas de reproducción asistida y clonación de bovinos y equinos, además del congelamiento de líneas celulares y gónadas de distintas especies para la preservación genética. Aunque el mayor desarrollo en ese país es el de bovinos, en Halitus están fomentando la clonación de equinos para reproducir ejemplares donadores de embriones o semen que por alguna razón ya no pueden seguir reproduciéndose. “Argentina es uno de los países referentes a la producción de caballos de polo”, dice Mariana Révora. “Por ende, lograr clonar animales de alto valor genético en esta especie es una herramienta muy útil que permite mantener la excelencia genética a través de nuevas generaciones de caballos”.

Para Révora, además, se abre otra veta importante para la industria con la aprobación por parte de la FDA de los productos y subproductos alimenticios de los animales clonados. “Permite que estos animales sean considerados parte del sistema ganadero y comercializarse como animales no clonados”, dice. A esto se añade, según Córdoba, el valor agregado que se consigue en la productividad del ganado al contar con copias de los mejores animales, que puede ser de US$ 3 a US$ 4 por cada cerdo y de US$ 150 y US$ 180 por cada bovino. “Se tiene mayor probabilidad de tener precios de exportación más competitivos, sumados a la homogeneidad en la calidad que también se incrementa”, concluye.

Beneficios más o menos, no es un tema fácil para una población que teme que estas técnicas sean usadas para fines poco éticos. Para los investigadores, en tanto, falta información y educación. “En Estados Unidos se ha medido cierto rechazo al consumo de animales clonados o su descendencia; sin embargo, también se ha visto el cambio de opinión una vez que se les explica de qué se trata y sus beneficios”, dice Córdoba. Mientras tanto, ya se abren las apuestas para los nuevos Zalameros en México. ¿Serán efectivamente los reyes de la Plaza de Toros y de su propio rancho? Al menos entre las vaquitas ya se pasaron el dato.

(English) Where’s the Beef?

10:11

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Declaración de Mark Walton, Presidente de ViaGen, sobre la evaluación final de la FDA respecto a los alimentos provenientes de animales clonados

14:09

PARA INMEDIATA PUBLICACION

15 de enero, 2008

Declaración de Mark Walton, Presidente de ViaGen, sobre la evaluación final de la FDA respecto a los alimentos provenientes de animales clonados

Austin, Texas-“ViaGen celebra el que la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) haya publicado su riguroso análisis científico sobre la seguridad de los alimentos provenientes de animales clonados y de su crías.
El hecho de que la FDA determinara que la carne y leche de los animales clonados es segura para el consumo humano da por terminada la evaluación más exhaustiva sobre la seguridad de los alimentos en la historia de la FDA, y se suma a dos informes anteriores de la Academia Nacional de Ciencias en los que se llegaba a la misma conclusión.

”Las empresas dedicadas a la clonación continuarán trabajando para lograr una transición mercadológica ordenada conjuntamente con la industria alimenticia y las agencias gubernamentales correspondientes, incluyendo a la FDA y al USDA (departamento de agricultura de Estados Unidos, por sus siglas en inglés), conforme se avanza hacia la comercialización.

”Hoy en día, el número de animales clonados que se encuentran en corrales es minúsculo en comparación con la población total del ganado. Asimismo, los clones se usarán como animales de crianza y no para consumo. Gracias a un sistema de administración de la cadena de suministros que permite dar seguimiento al ganado clonado, es improbable que los consumidores alguna vez lleguen a consumir estos animales”.

# # #

La FDA dice que los clones son un alimento seguro. El informe concluyó que no se encontró evidencia de que existan riesgos.

12:54

En el tan esperado informe final de la Administración de Drogas y Alimentos se concluye que los alimentos provenientes de animales clonados saludables y de sus crías son tan seguros como los de los animales comunes, lo cual ha eliminado de manera efectiva la barrera que la regulación de los Estados Unidos había impuesto a la comercialización de leche y carne de res, cerdos y cabras.

En la “evaluación final de riesgo http://www.fda.gov/cvm/CloneRiskAssessment_Final.htm de 968 páginas, que aún no se ha publicado pero que el Washington Post obtuvo, no se encontró evidencia que apoye las preocupaciones de los opositores en cuanto a que el alimento proveniente de los clones puede tener riesgos ocultos.

No obstante, reconociendo que la mayoría de los consumidores tienen una actitud escéptica hacia los alimentos provenientes de clones, y que la clonación podría socavar la imagen saludable de la leche y carne norteamericanas, el informe de esta agencia incluye cientos de páginas de datos sin procesar de tal forma que otros puedan ver cómo se llegó a dicha conclusión.

Durante muchos años, la publicación de este análisis fue obstaculizada por distintos grupos de influencia, incluyendo a la industria de productos lácteos, quienes estaban preocupados por el posible impacto que pudiera tener sobre las exportaciones de sólidos de lactosuero de los Estados Unidos, cuyas ventas en el extranjero para usarlo como suplemento proteínico se han incrementado.
El mes pasado, al acercarse la fecha de la declaración, algunos miembros del Congreso, liderados por la Sen. Barbara A. Mikulski (D-Md.), intentaron usar las leyes para retrasar la aprobación.

Las agencias gubernamentales relacionadas con esta industria, incluyendo al Servicio de Agricultura y Ganadería en el Extranjero y a la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos, quienes durante años también se han esforzado para que los países extranjeros acepten las cosechas transgénicas estadounidenses, también indicaron su preocupación.

En un último esfuerzo, la semana pasada, durante una serie de reuniones con los directivos de la FDA finalmente se terminaron los rencores, comentaron los involucrados. Y es posible, dijeron, que incluso después de que se publique el análisis de riesgo haya un llamado a los granjeros y ganaderos para que voluntariamente se abstengan de vender productos provenientes de clones hasta que se puedan resolver los desacuerdos.

Para completar su análisis final de riesgo, la FDA reunió datos de casi todos los más de 600 clones de animales de granja producidos y de cientos de sus crías, así como de muchos en el extranjero. Pero en el proceso se enfrentó a varios desafíos.
Esos animales fueron creados por varios científicos esparcidos en varias universidades y empresas usando diferentes métodos que en muchos casos fueron difíciles de comparar.

Asimismo, muchos de esos animales no eran simplemente clones sino que se les agregaron genes para ciertos proyectos no relacionados con la producción de alimento.

En tales casos, fue difícil para los evaluadores de la FDA determinar si algún problema fue ocasionado por el hecho de que esos animales eran clones o por sus alteraciones genéticas especiales. (La FDA ha dicho que no aprobará los animales transgénicos como alimento sin hacer más pruebas sobre su seguridad).

Finalmente, estaba el extremadamente complicado problema de determinar cuáles serían las mejores medidas para predecir si la comida era segura. Lo más desconcertante era si se debían considerar las sutiles alteraciones en la actividad genética, llamadas cambios epigenéticos, que son comunes en los clones a consecuencia de tener sólo un padre.

Finalmente, ante la realidad de que la epigenética nunca ha sido un factor para evaluar qué tan saludable es un alimento, los científicos de la agencia han decidido usar la misma normativa, sencilla pero eficaz, que los granjeros y ganaderos han usado desde el nacimiento de la agricultura y ganadería. Si un animal aparenta estar saludable desde todos los puntos de vista, entonces asumir que la comida de ese animal debe ser saludable.

Los científicos dentro y fuera de la agencia estudiaron miles de páginas de informes veterinarios describiendo el peso, tamaño, función orgánica, características sanguíneas y otros parámetros de clones y sus crías. Para el ganado bobino, ganado cuyos datos son los más amplios, se realizaron análisis de su salud general en cada una de las cinco diferentes etapas de la vida de los animales: feto, recién nacido, joven, sexualmente maduro y viejo.

Concluyeron que las reses recién nacidas generalmente tienen poca salud, probablemente debido a los cambios epigenéticos. Frecuentemente tienen mucho sobre peso y tienen problemas respiratorios, gastrointestinales y del sistema inmunológico. (Los cerdos y cabras clonados son en general sanos desde el inicio).

En el informe también se acepta el hecho de que las preocupaciones relacionadas con la salud humana son las únicas que se han indicado a consecuencia del nacimiento de la clonación de los animales de granja.

“También se han mencionado preocupaciones éticas, religiosas y morales”, señaló la agencia en un documento que acompañaba al informe. Pero la evaluación de riesgo es “estrictamente una evaluación con bases científicas”, informó la agencia, porque ésta no está autorizada por ley para considerar dichas preocupaciones.

En la práctica, pasarán años antes de que los alimentos provenientes de clones lleguen hasta los estantes de las tiendas en cantidades perceptibles, en parte porque los clones son demasiado valiosos como para sacrificarlos u ordeñarlos. Por lo contrario, los costosos animales, réplicas de algunos de los mejores ejemplares jamás nacidos, se usarán principalmente como ganado reproductor para crear lo que algunos partidarios dicen que será una nueva generación de animales de granja extraordinarios.

Cuando los alimentos de esos animales lleguen al mercado, el público tendrá la oportunidad de decidir. Los directivos de la FDA han comentado que no creen que los alimentos provenientes de clones necesiten llevar una etiqueta que los identifique, pero que permitirán que los alimentos de animales ordinarios sean etiquetados de forma que sean identificados como no provenientes de clones.

Quienes se oponen a la autorización, incluyendo a algunos que están preocupados sobre el propio bienestar de los clones, expresaron su consternación cuando se enteraron de las intenciones de la FDA.

Joseph Mendelson, director legal del Centro de Seguridad Alimentaria, un grupo de defensa con sede en Washington que le pidió a la FDA que restringiera la venta de alimentos provenientes de clones, dijo que su grupo está considerando tomar acciones legales.

“Una de las cosas más sorprendentes de esto”, dijo Mendelson, “es que ahora que tenemos una crisis bien reconocida en nuestro sistema de seguridad alimentaria, la FDA gasta sus recursos y energía y su capital político en la publicación de una evaluación de seguridad para algo que nadie excepto unas cuantas empresas quieren”.

Hubo quienes respondieron que la opinión pública y la política no deberían tener un papel más importante en la decisión sobre la clonación que en la aprobación de un medicamento o anticonceptivo.

“De hecho, los animales clonados se han estudiado muchísimo más que los animales producidos de forma natural”, comentó Cindy Tian, quien ha analizado leche y carne de clones en la Universidad de Connecticut. “Tenemos más información sobre ellos que de cualquier otro animal que comamos”.

Pero esos problemas generalmente desaparecen durante las primeras semanas o meses al tiempo que los animales compensan de alguna forma. Y ya que los inspectores no aceptarían satisfactoriamente a los clones enfermos como no lo hacen con los animales convencionales enfermos, no representan una preocupación, dice el informe.

Algunos estudios sobre el comportamiento de animales de granja clonados, incluyendo el comportamiento de apareamiento, indicaron que se comportaban igual que los animales ordinarios. (Una excepción fue: en una granja, los clones mostraban una preferencia peculiar no por la madre sustituta que los parió sino por el animal del cual fueron clonados).

Los científicos también observaron los niveles de nutrientes en la carne y leche de algunas docenas de reses y cerdos clonados y de cientos de sus crías, y los compararon con el nivel de nutrientes de los animales convencionales. Se tomaron los valores de las vitaminas A, C, B1, B2, B6 y B12 así como de la niacina, ácido pantoténico, calcio, hierro, fósforo, zinc, 12 tipos de ácidos grasos, colesterol, grasa, proteína, aminoácidos y carbohidratos, incluyendo la lactosa.

Para casi cada medición, los valores fueron virtualmente los mismos. Los pocos que fueron diferentes estuvieron de todos modos dentro de los límites normales.

Por separado, la agencia evaluó estudios en los que se alimentó a animales hasta por 3.5 meses con carne y leche provenientes de clones. No hubo evidencia de problemas de salud, reacciones alérgicas o cambios en el comportamiento.

Al final, la agencia concluyó que no contaba con suficiente información para dar un veredicto sobre la seguridad de los alimentos provenientes de ovejas clonadas. También decidió que los productos comestibles provenientes de reses neonatas clonadas, que frecuentemente tienen un metabolismo inestable, “pueden representar un riesgo muy bajo para el consumo humano”.

Pero no encontró riesgos de seguridad para la carne proveniente de reses clonadas saludables que tuvieran más de unas pocas semanas de edad, para la leche de vacas clonadas, o para la carne proveniente de cerdos o cabras de cualquier edad.
“La carne proveniente de reses, cerdos y cabras clonadas es tan segura para su consumo como la de sus contrapartes reproducidas de formas más convencionales”, se concluyó en la evaluación de riesgo de la FDA.

Con miras al futuro, el informe indica que la FDA está colaborando con organizaciones veterinarias y científicas, en particular con la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria, para crear una base de datos sobre la salud de los clones, lo que ayudará a la agencia a dar seguimiento al campo, conforme crece la industria.

Trabajando conjuntamente con la FDA, la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria también está creando el primer manual de la normativa para el cuidado animal de los clones, que estará disponible para los granjeros, ganaderos y el público en general más adelante este año.

Fragmentos selectos, clonación animal: Una evaluación de riesgo

12:35

Centro de Medicina Veterinaria
Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos
Lunes, 14 de enero de 2008; 09:46 p.m.

Conclusiones sobre los riesgos relacionados con el consumo de alimentos provenientes de clones bovinos y de sus crías

Como primera parte de nuestra estrategia para atender los riesgos por el consumo de alimentos relacionados con los clones, hemos usado el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA, por sus siglas en inglés) como marco para buscar pequeñas diferencias entre los clones y sus grupos de control que puedan presentar algún riesgo para el consumo de estos alimentos. En general, estas diferencias no pueden detectarse en un ámbito macroscópico, pero pueden volverse evidentes al identificar las diferencias de los parámetros fisiológicos durante los cinco nodos del desarrollo. Con relación a los clones bovinos, nuestra evaluación de los riesgos que el consumo de alimentos representa para la salud está sustentada por la gran cantidad de evidencia proveniente de las revisiones de nuestros pares, conjuntamente con una gran cantidad de datos de Cyagra. Muchos clones bovinos no sobreviven la etapa neonatal, y, en este punto del desarrollo, se han descrito muchas anormalidades (p.ej. los relacionados con el síndrome de crías de gran tamaño (LOS), decúbito prolongado, malformaciones umbilicales). Ninguna de estas anormalidades es única para los clones, y todas se han observado en becerros producidos por medio de otras tecnologías de reproducción asistida (ARTS, por sus siglas en inglés) como en la fertilización in vitro o por el apareamiento natural.

En clones que han sobrevivido el periodo neonatal, algunos estudios han identificado diferencias entre los parámetros fisiológicos de los clones y los de un grupo de comparación, durante las primeras pocas semanas de vida. Estos descubrimientos apoyan la idea de que los clones bovinos tienen una menor estabilidad fisiológica durante su periodo juvenil temprano. Hay evidencia de que la transición fisiológica del periodo neonatal al juvenil puede tardarse más en los clones de becerros y terneras (p.ej. temperatura elevada durante los dos primeros meses de vida). Sin embargo, una vez que su estado fisiológico se ha estabilizado, existe mucha evidencia que indica que el crecimiento y desarrollo prosiguen de forma normal en los clones bovinos. Asimismo, varios estudios sugieren que la fertilidad de los clones es normal, y no hay indicación de que la fisiología o salud de los clones estén comprometidas durante el periodo post-pubertad.

En resumen, hemos buscado pequeñas diferencias entre los clones y los grupos de comparación para identificar las que representen algún riesgo por el consumo de alimentos. No hemos encontrado tales pequeñas diferencias, y con base en esta revisión de la salud y fisiología de los clones bovinos usando el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA), concluimos que no hay razón para esperar que los alimentos provenientes de los clones de bovinos representen riesgos adicionales en cuanto a la seguridad de los alimentos en comparación con los mismos productos provenientes de animales reproducidos de forma convencional.

No se espera que las crías de los clones representen riesgos adicionales para el consumo de alimentos en comparación con los otros animales reproducidos sexualmente (NAS 2002b). Aunque la cantidad de datos describiendo la salud de las crías de clones es más limitada que la cantidad de datos describiendo la salud de los propios clones, los resultados son congruentes con la suposición biológica. En los dos estudios que caracterizaron la fisiología de las vaquillas producidas por clones, el crecimiento, función reproductiva y largo de telómeros eran normales en las crías de clones, y la incidencia de problemas generales de salud no se incrementó en las crías de clones en comparación con las crías de otros animales reproducidos de forma sexual. Con base en el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA), por lo tanto, concluimos que las crías de clones reproducidas de forma sexual son indistinguibles de otros animales reproducidos sexualmente, y no representan riesgos adicionales por el consumo de alimentos.

Conclusiones respecto a los riesgos por el consumo de alimentos provenientes de clones de cerdos y de sus crías

Estos estudios y datos evaluados indican que no existen anormalidades aparentes que pudieran tener un impacto directo sobre la seguridad de los productos alimenticios provenientes de los clones de cerdos o de sus crías. Las mediciones que se han tomado a las 27 semanas de vida son adecuadas para la evaluación de los riesgos por el consumo de alimentos porque ésta es la edad aproximada a la que se sacrifican los cerdos en los Estados Unidos. Las anormalidades identificadas en Archer, et al. (2003a) (paraqueratosis) y en el conjuntos de datos de ViaGen (adhesión pulmonar) no son exclusivas para los clones de cerdos y no representan un riesgo para el consumo de alimentos, porque el tejido afectado del animal muerto no llegaría al suministro de alimentos. El estado aparentemente normal de las mediciones clínicas indica que los clones de este estudio poseen las mismas funciones fisiológicas y comportamiento que sus contrapartes convencionales, y por eso no suponen ni siquiera un pequeño riesgo que constituya algún peligro por el consumo de alimentos en comparación con los cerdos reproducidos convencionalmente.

La información de salud de las crías de cerdos indica que aunque ocasionalmente se observaron anormalidades fenotípicas en estas crías durante los periodos neonatal y perinatal (contractura del tendón flexor, atresia anal, patas abiertas), ninguna de estas anomalías es exclusiva de la clonación y todas ocurrieron en una frecuencia similar a la observada en los cerdos reproducidos convencionalmente. Las crías de los cerdos clonados son sanas, crecen a tasa normal, y no parecen ser más susceptibles a las enfermedades o infecciones que los cerdos convencionales. Es importante hacer notar que los estudios revisados indican que las diferencias fisiológicas y fenotípicas y que pueden observarse en los clones de cerdos no son heredadas a sus crías. Estos resultados brindan apoyo adicional a la hipótesis de que los errores epigenéticos en los clones se restablecen durante la gametogénesis, lo que significa que las crías son saludables y fisiológicamente normales. Por consiguiente, con base en la parte del Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA) de esta evaluación, concluimos que las crías de clones de cerdos, reproducidas por medio de la reproducción sexual normal, no tienen ningún riesgo, incluso pequeño, que represente algún riesgo adicional por el consumo de alimentos en comparación con las crías de cualquier otro cerdo reproducido sexualmente.

Conclusiones en relación con los riesgos por el consumo de alimentos provenientes de ovejas clonadas

Se pueden hacer pocas conclusiones sobre la salud de los clones de ovejas debido a la poca cantidad de información disponible para evaluar. Solamente un estudio proporciona datos fisiológicos detallados de los clones de ovejas y estos datos están limitados a unos cuantos puntos finales metabólicos y endocrinos. A pesar de la mucha publicidad de Dolly, hay muy pocos informes de clones de ovejas no transgénicos. Hasta que haya más información específica disponible en relación con la salud de clones de ovejas, las únicas inferencias que pueden hacerse se obtendrán de la extrapolación entre especies a partir de los clones de otros rumiantes, es decir, reses y cabras.

Conclusiones sobre los riesgos por el consumo de alimentos provenientes de cabras clonadas
Con base en los datos revisados, aparentemente no hay anomalías presentes en los clones de cabras que afectarían la seguridad de los productos alimenticios provenientes de estos animales, y no se identificaron pequeños riesgos en estos clones que representaran riesgos por el consumo de alimentos. Aparentemente las cabras son “fáciles de clonar” y presentan un gran número de nacimientos vivos exitosos después de confirmado el embarazo. Todos los informes de las cabras clonadas parecen indicar que son normales y saludables. Los datos disponibles sobre los parámetros fisiológicos de los clones de cabras indican que estos animales responden como sus contrapartes convencionales a los indicadores internos del crecimiento. El estado normal aparente de las mediciones clínicas indica que los clones de este estudio poseen las mismas funciones fisiológicas y comportamiento que sus contrapartes convencionales. Asimismo, a diferencia de los clones de otros tipos de ganado, los datos sobre el comportamiento reproductivo de los clones de cabras macho indican que la función reproductiva es normal. Finalmente, aunque mencionado brevemente, aparentemente las crías machos de los clones de cabras macho también llegan a la pubertad al tiempo correcto. De allí que a pesar de que el número de animales que se ha evaluado no sea tan amplio como en el caso de los clones de reses, los clones de cabras aparentemente son saludables, y no parece que sean sustancialmente diferentes de las cabras convencionales.

Informe resumido de la composición de la leche proveniente de clones
Varios estudios revisados por organismos similares describen la composición de la leche proveniente de clones de reses. Además de la composición general (porcentaje de sólidos, grasa, proteínas y lactosa), algunos informes incluyen un análisis detallado de ácidos grasos, vitaminas, minerales y aminoácidos, y en algunos casos, se hacen comparaciones con algunos valores de referencia de la composición de la leche publicados anteriormente. Estos estudios indican que la composición de la leche proveniente de los clones de vacas no es significativamente diferente de la leche de animales no clonados. Se han identificado algunas pequeñas diferencias en la composición de la leche proveniente de clones en comparación con la de no clones o con los valores de referencia, pero en cada uno de estos informes, los autores atribuyen las pequeñas diferencias a la dieta, condiciones del ambiente, número reducido de animales y número reducido de genotipos, en lugar de a la clonación en sí. Sin embargo, ninguna de estas diferencias indica la existencia de riesgos que pudieran representar algún peligro por el consumo de alimentos, ya que todos ellas se han mencionado en las publicaciones de los valores históricos de la leche. Por lo tanto, [concluimos ] que la leche proveniente de los clones bovinos no es sustancialmente diferente de la leche proveniente del ganado reproducido convencionalmente.

Conclusiones de estudios evaluando la composición de la carne y leche de los clones y sus crías
La segunda parte de nuestra Evaluación de Riesgo se basa en la hipótesis de que los productos alimenticios provenientes de animales clonados y de sus crías que se encuentren sanos no son sustancialmente diferentes de los productos correspondientes provenientes de animales convencionales y que son tan seguros para su consumo como los de sus contrapartes convencionales. El Centro de Medicina Veterinaria (CVM, por sus siglas en inglés) de la FDA ha revisado varias publicaciones revisadas por sus pares en las que se han evaluado las características generales (p.ej. cantidad de leche producida, características del animal muerto) y específicas (p.ej. componentes individuales de aminoácidos y ácidos grasos) de la carne y leche proveniente de clones, y en dos estudios, de sus crías reproducidas sexualmente. Todos estos estudios, menos uno, indican que ninguna de las características que evaluamos es significativamente diferente biológicamente entre un clon y el animal de referencia. La única excepción es un estudio preliminar sobre clones bovinos que proporciona evidencia de que el metabolismo lípido puede estar alterado en los clones, lo que genera alteraciones pequeñas en la composición de los ácidos grasos de la leche y carne. Sin embargo, sin una comparación de estos datos con los valores d referencia históricos, es poco claro si estas diferencias son representativas de todos los clones bovinos o si son específicas al limitado número de genotipos que se usaron para este estudio.

Para las crías de clones de cerdo, un análisis exhaustivo, revisado por organismos similares, sobre la carne proveniente de un gran número de animales proporciona evidencia sustancial de que no hay diferencias en la composición entre la carne proveniente de clones de cerdos y la carne proveniente de los cerdos convencionales, y que la carne proveniente de las crías de clones y la de los del grupo de control no es sustancialmente diferente.
Por lo tanto, en esta parte de la Evaluación de Riesgo, el Centro de Medicina Veterinaria (CVM) concluye que el peso de la evidencia indica que la carne y leche proveniente de clones y de sus crías no difieren sustancialmente de la carne y leche proveniente de sus contrapartes convencionales, y por lo tanto, con base en un análisis de la composición, no representan un riesgo adicional por el consumo de alimentos en comparación con la leche y carne proveniente de los animales reproducidos de forma convencional.

Conclusiones de estudios de alimentación y potencial alergénico en roedores

La segunda parte de esta evaluación de riesgo se basa en la hipótesis de que los productos comestibles provenientes de animales clonados saludables y de sus crías son tan seguros para su consumo como los productos consumibles provenientes del ganado reproducido convencionalmente. El Centro de Medicina Veterinaria (CVM) revisó estos estudios en los que una rata se usó como modelo de animal sustituto para investigar los posibles efectos biológicos del consumo de leche o carne proveniente de clones de ganado. Uno de estos estudios de alimentación se llevó a cabo en un largo periodo (14 semanas) e incluyó puntos finales toxicológicos estándar así como una batería en funcionamiento para observación (comportamiento). Ninguno de estos estudios demostró algún cambio en la fisiología o patología de la rata después de alimentarse con carne o leche proveniente de clones. Asimismo, no se ha encontrado evidencia que indique que el potencial alergénico de la leche o carne provenientes del ganado clonado sea mayor que el de la leche o carne provenientes del ganado sin clonar. No se observaron cambios en el comportamiento. Estos descubrimientos son congruentes con nuestras conclusiones para las que usamos el método de Análisis de la Composición, es decir, que la leche y carne provenientes de clones y de sus crías no son sustancialmente diferentes de la leche y carne provenientes de sus contrapartes convencionales y por lo tanto no representan algún riesgo adicional por el consumo de alimentos con respecto a los alimentos provenientes de animales convencionales.

El riesgo del potencial alergénico es uno que frecuentemente se cita para los alimentos cuyo historial de consumo no es largo. Aunque no hay razón para sospechar que la clonación generará la síntesis de nuevas proteínas en animales que parecen normales y saludables, hay dos caminos que podrían representar un mayor riesgo alergénico por los productos comestibles provenientes de animales clonados. Uno es el aumento en la cantidad relativa de un elemento proteínico individual de la leche o carne que solamente puede estar presente en cantidades muy bajas o como traza. La leche de vaca se ha relacionado con alergias verdaderas (intolerancia a la leche de vaca o CMA, por sus siglas en inglés) en aproximadamente seis por ciento de la población de los Estados Unidos (Bernstein 2003). Las caseínas, a pesar de ser las proteínas predominantes en la leche, no parecen ser las principales sustancias alergénicas relacionadas con la CMA. El otro camino posible es que el procesamiento de las proteínas mientras se generan en la glándula mamaria o en las células musculares de alguna forma altera su presentación antigénica. El centro advierte que estos son caminos puramente hipotéticos, y que no se ha demostrado que cualquiera de éstos realmente ocurra.

En teoría, la evaluación de las concentraciones relativas de las proteínas de la leche en los clones y en la leche del grupo de referencia podría proporcionar información para determinar si el primer riesgo existe. El estudio realizado por Tian et al. (2005) proporciona justo dicha comparación usando la tecnología SDS-PAGE (electroforesis en gel de poliacrilamida con dodecilsulfato de sodio). En la práctica, sin embargo, incluso este estudio resalta las dificultades para establecer el grupo de control adecuado y reducir al mínimo la variabilidad. La composición de la leche de los animales productores de leche sin clonar puede variar debido a la influencia de la raza, dieta, número de lactancias, en qué punto del ciclo de lactancia se obtiene la leche, etc. Asimismo, el nivel de exposición (dosis) requerido para obtener una respuesta alergénica no se comprende muy bien, y ha sido el tema de muchas discusiones en la literatura científica (Taylos 2002) y entre los organismos reguladores internacionales (Codex Alimentarius 2003112). Sin embargo, los pocos estudios suministrados (Japón 2002) muestran que la leche de los clones de ganado tanto de transferencia nuclear de célula somática (SCNT) como de transferencia de núcleo de blastómero (BNT) demostró tener características de digestibilidad similares tanto in vitro como en un ensayo con roedor in vivo. Adicionalmente, un bioensayo para identificar respuestas alérgicas no mostró diferencias significativas en las respuestas entre la leche proveniente de clones y animales no clonados. En combinación con las suposiciones biológicas básicas, estos datos apoyan la falta de una única respuesta alérgica a la leche proveniente de ganado clonado.

Efectos microbiológicos

Se ha sugerido que los cambios epigenéticos en los clones de animales pueden alterar de alguna manera la microflora intestinal y del rumen de rumiantes (reses, ovejas y cabras), o la microflora intestinal de las especies monogástricas (cerdos) (NAS 2002b). Tales alteraciones en la flora intestinal pueden considerarse como riesgos porque podrían, en teoría, generar incrementos en los niveles de un patógeno zoonótico existente o el crecimiento de un nuevo patógeno zoonótico. La eliminación de estos patógenos en la materia fecal podría posiblemente generar una mayor carga de microbios indeseables en el cuerpo del animal durante el sacrificio, incrementando la posibilidad de contaminación de los tejidos comestibles.
Se ha sugerido que el uso de medicamentos veterinarios altera la flora intestinal de los animales para consumo humano que están en tratamiento, lo que genera un incremento de patógenos zoonóticos en el suministro de alimentos. El Comité Asesor de Medicina Veterinaria del Centro de Medicina Veterinaria (CVM) en enero de 2002 consideró ampliamente el potencial de estos medicamentos veterinarios para inducir dicho cambio. La mayor parte de este comité asesor científico independiente encontró que el uso de medicamentos veterinarios tenía poca probabilidad de repercutir significativamente en la carga de patógenos (o en el predominio de patógenos zoonóticos), y esa carga de patógenos tiene muy poca o ninguna injerencia en la salud pública.

El Centro no tiene el conocimiento de algún estudio que haya caracterizado la flora intestinal de los clones de ganado, y la complejidad de la microflora intestinal hace que ésta sea una pregunta extremadamente difícil para abordar directamente. Aunque es posible que la reprogramación epigenética en los clones tenga repercusiones en la flora intestinal, este postulado puede cuestionarse basándonos en la salud animal. Los datos revisados en esta evaluación de riesgo indican que la gran mayoría de los clones estudiados durante su juventud, fase reproductiva y post-pubertad son tan sanos como sus contrapartes reproducidas sexualmente. Por consiguiente, parece muy poco probable que el entrono de la microflora intestinal sea anormal en estos animales, y que la contaminación del cuerpo de los clones muertos por derrame bacteriano representaría un mayor riesgo para el consumo alimenticio que el que presentan los animales convencionales para consumo humano. Adicionalmente señalamos que dichas alteraciones no serían exclusivas para los clones ya que todos los animales, sin importar su forma de reproducción, están sujetos a alteraciones en su programación epigenética.

Cambios tecnológicos

Cambios importantes en la tecnología de clonación, especialmente aquellos acompañados por los regímenes de donación de núcleo u ovocito que introducen nuevos riesgos al proceso general, incrementarían significativamente la incertidumbre relacionada con nuestros juicos en relación con el nivel de riesgo que acompañaría a los clones resultantes y a los productos alimenticios provenientes de los clones. Sin una evaluación cuidadosa de los animales provenientes de dichos métodos, no sería adecuado especular sobre la seguridad relativa del proceso desde la perspectiva de la salud del animal ni de la seguridad del alimento.
¿Cuánta información es suficiente?

La cuestión de determinar cuándo se han recolectado suficientes datos para permitir que haya mucha confianza en las decisiones de mucho riesgo relacionadas con los productos comestibles provenientes de animales clonados es difícil de determinar en lo abstracto. En la práctica, la respuesta es: “depende de qué pregunta se haga, y cómo los datos responden a esas preguntas”.

Debido a que la naturaleza de la tecnología generalmente ha impedido la generación de grandes conjuntos de datos sobre los clones con buena fuerza estadística, el Centro de Medicina Veterinaria (CVM) construyó un método sistemático para enmarcar las preguntas adecuadas (identificación de riesgos), evaluó los datos disponibles (caracterización de los riesgos), e intentó caracterizar el riesgo resultante (probabilidad de afectación si ha habido exposición). Este método de sopesar la evidencia permite que los datos se evalúen desde dos flancos: el Método de Sistemas Biológicos Críticos (CBSA) y el Análisis de Composición de la Evaluación de Riesgo, como parte de un todo global. Las conclusiones de esta evaluación de riesgo representan el juicio de los veterinarios, científicos veterinarios, toxicólogos y asesores de riesgo del Centro de Medicina Veterinaria (CVM). Las suposiciones de base para los clones y sus crías eran que los animales debían cumplir con todas las leyes y regulaciones federales, estatales y locales relevantes para los animales convencionales, y los productos alimenticios provenientes de los clones y de sus crías también debían cumplir las leyes y regulaciones federales, estatales y locales relevantes.

Los datos sobre la salud de los clones de ganado, cuando se consideran a lo largo del espectro del Nodo de Desarrollo, fueron muy congruentes entre todas las especies a pesar de las anormalidades iniciales que parecen ser específicas por especie. Por ejemplo, aunque el síndrome de crías de gran tamaño (LOS) puede ser más predominante en las reses y ovejas, la mayoría de los animales que sobreviven regularizan las anormalidades iniciales y se vuelven “saludables y normales”. Esta consistencia ha incrementado el valor de incluso los grupos de datos más pequeños (p.ej. los de cabras), y ha contribuido significativamente a los juicios emitidos respecto a la salud de estos clones y a su idoneidad como fuentes de alimento. Adicionalmente, el Centro de Medicina Veterinaria (CVM) evaluó varios informes sobre la composición de la carne y leche proveniente de clones y de sus crías. No se indicaron diferencias biológicas importantes o relacionadas con la seguridad cuando se compararon las composiciones con las bases de datos estándar o con los controles de comparación actuales. Si a caso, estos datos confirman que hay un amplio rango de variación en la composición de la leche y carne que se consume diariamente. En resumen, no se ha identificado ningún riesgo toxicológico de preocupación para los consumidores en ninguno de los informes estudiados. Aunque algunos datos adicionales provenientes de otros grupos de animales, particularmente de otras especies usadas normalmente como alimento, pudieran ser de utilidad para aumentar la confianza que la opinión general tiene en relación con la seguridad de los alimentos, el peso de la evidencia en este momento es suficiente para hacer, con suficiente certeza, las conclusiones que se incluyen en esta Evaluación de Riesgo.

Plan para la administración de riesgos de los clones y sus crías

Vigilancia de los cambios en la tecnología de clonación y del estado del conocimiento que podría afectar la seguridad de los alimentos

1. Supervisión y revisión de datos adicionales sobre la salud animal y la composición alimenticia en relación con los clones de animales conforme estén disponibles.

– La FDA establecerá un enlace con organizaciones profesionales y científicas como la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria (IETS), la Federación de Sociedades de Ciencia Animal y la Asociación Médica Estadounidense de Veterinaria para recolectar y tener acceso a nuevos datos sobre la salud y producción de animales cuando estén disponibles, y trabajará con estas organizaciones para recolectar y mantener una base de datos internacional y centralizada que incluya los datos sobre la salud y producción de clones animales y sus crías, la cual se hará disponible al público. En particular, actualmente la FDA está trabajando en un proyecto continuo en conjunto con la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria (IETS) para desarrollar una base de datos internacional abierta al público sobre la salud de clones y la composición de los alimentos que de ellos provienen. Esta base de datos debería estar disponible en 2008.

2. Supervisar y revisar los cambios en las técnicas y tecnologías de la clonación animal.

– La FDA supervisará de forma rutinaria la literatura particular y asistirá a las conferencias científicas pertinentes para mantenerse al tanto de las tecnologías de clonación animal. La FDA seguirá manteniendo canales de información informales y abiertos con los productores de clones de animales y con los investigadores para mantenerse actualizada con estas tecnologías.

3. Continuar asesorándose con los productores de clones para revisar los cambios tecnológicos.

– La FDA continuará recibiendo ayuda de los productores de clones para revisar los cambios en la tecnología. Se pide a los productores de clones que tengan dudas de si su tecnología es diferente de la revisada en la Evaluación de Riesgo que se acerquen a la FDA para hablar de su tecnología.

4. Supervisar y mantener una base de información sobre la biología de los mecanismos epigenéticos reguladores de la expresión de genes y su papel en la transferencia nuclear.

– La FDA se mantendrá permanentemente al día sobre la literatura científica relacionada con la biología de los clones animales y la epigenética, manteniéndonos actualizados en materia científica de acuerdo con nuestra misión.

Riesgos relacionados con la clonación para la salud de animales

Se ha observado, en madres sustitutas y en clones muy pequeños, un aumento en la probabilidad de que haya resultados negativos en la salud de los clones, de los tipos previamente observados en los animales producidos por medio de otras tecnologías de reproducción asistida. La clonación animal, en particular la de reses y ovejas, está relacionada con un mayor riesgo de que existan situaciones de riesgo para la salud de las madres sustitutas, en fase terminal, con fetos clonados, así como en los clones muy pequeños. Los temas de preocupación específicos sobre la salud en cuanto a las madres sustitutas incluyen el aumento de incidencia de la hidroalantoides y/o hidropesía prenatal en las madres sustitutas llevando sus embarazos de clones a término. Los temas de preocupación en cuanto a la salud de los propios clones incluyen síntomas perinatales relacionados con el síndrome de crías de gran tamaño (LOS), pero no están limitados a la insuficiencia pulmonar y/o renal, dificultad para mantener la temperatura corporal, y hernias umbilicales.

Con objeto de reducir al mínimo el impacto de estos riesgos para la salud animal, hemos trabajado con la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria para desarrollar un manual público sobre las normas del cuidado de animales, para los animales relacionados con el proceso de clonación. Este documento se hará público en el sitio web de la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria (IETS) a principios de 2008.

BIO Apoya la Conclusión de la FDA Sobre la Seguridad de la Clonación de Animales

12:13

PARA INMEDIATA PUBLICACION
15 de enero, 2008

BIO Apoya la Conclusión de la FDA Sobre la Seguridad de la Clonación de Animales

Washington, D.C. – El Presidente y Director General de la Organización Industrial en Biotecnología (BIO, por sus siglas en inglés), Jim Greenwood, emitió hoy la siguiente declaración como respuesta a la evaluación de riesgo publicada el día de hoy por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) en relación con la seguridad de los productos lácteos y cárnicos provenientes de animales clonados y de sus crías:

“BIO apoya fervientemente la evaluación de riesgos de la FDA en la que se concluye que los productos provenientes de animalesclonados y de sus crías son seguros para el consumo humano, y que no son diferentes de los alimentos provenientes de ganado reproducido por medio de otros métodos de reproducción. La industria de la biotecnología felicita a la FDA por su revisión científica tan completa de esta nueva tecnología de reproducción asistida. La evaluación de riesgo de la FDA es congruente con varios estudios a nivel mundial en los que se ha concluido que el alimento proveniente de animales clonados y de sus crías es seguro. Debido a lo que se ha concluido sobre la seguridad, los ganaderos y productores de ganado pueden ahora seleccionar la clonación como una tecnología que permitirá el rápido uso de la mejor genética para producir animales saludables.

”La clonación de ganado es el último paso en la larga historia de las herramientas reproductivas disponibles para los granjeros y ganaderos, y puede ayudar eficazmente a los productores de ganado para que produzcan lo que los consumidores quieren: alimentos nutritivos, seguros, de alta calidad y que sean abundantes de forma continua.

”La revisión exhaustiva de la FDA que abarca más de 700 investigaciones científicas y que se llevó a cabo durante los últimos 30 años, ha determinado que los alimentos provenientes de los clones de animales y de sus crías son equivalentes a los alimentos de otros animales. Estas conclusiones son congruentes con los informes de la Academia Nacional de Ciencias.

”La industria de biotecnología espera trabajar con el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés) y con miembros de la cadena de valor de alimentos para apoyar una transición ordenada y la introducción de productos derivados de la tecnología de clonación en el mercado. En diciembre de 2007, las principales empresas de clonación animal introdujeron un Programa de Administración de la Cadena de Suministro, que es una base de datos en la que se registran los clones de animales y que permite que las empresas de la industria de alimentos identifiquen dichos clones de animales. BIO cree que este sistema de seguimiento apoyará a la transición gradual de los productos derivados de la clonación hacia el mercado, ayudando a promover una mayor variedad de opciones en el suministro de alimento mundial y ayudando a que las transacciones comerciales sean sin contratiempos.

”BIO representa a más de 1,150 empresas dedicadas a la biotecnología, instituciones académicas, centros estatales de biotecnología y organizaciones relacionadas por todos los Estados Unidos y en más de otras 30 naciones. Los miembros de BIO están involucrados en la investigación y desarrollo de innovadoras tecnologías biotecnológicas, agropecuarias, industriales, ambientales y las relacionadas con el cuidado de la salud. BIO también es responsable de la Convención Internacional BIO, el congreso más grande en el mundo de la industria de la biotecnología, así como de las reuniones de inversionistas y colaboradores líderes en la industria en todo el mundo”.

Nota a los editores: BIO presentará una teleconferencia de medios el martes, 15 de enero de 2008 a las 2:30 p.m. hora estándar del Este en el que se presentará un panel de expertos en la clonación animal. Para tener acceso a la teleconferencia, marque al 800 895-1241, y proporcione al operador el código de identificación de la conferencia: “BIO”.

Nota a los editores de la transmisión: Se puede tener acceso a algunos fragmentos de videos en los que la Directora General de Biotecnología Animal de BIO, Dra. Barbara Glenn, y la organización juvenil 4-H hacen comentarios sobre el significado de la clonación para la siguiente generación de productores de ganado en la página: http://www.clonesafety.org/imagelibrary/videos/

Se pueden encontrar algunas referencias adicionales sobre clonación animal y algunas fotos y videos descargables en la página: http://www.clonesafety.org